
Las intervenciones asistidas con animales mejoran la movilidad, la motivación y la autonomía en mayores dentro de programas terapéuticos supervisados
La terapia con mascotas forma parte de las intervenciones asistidas con animales, un conjunto de actividades terapéuticas en las que la interacción con animales entrenados se integra en programas de rehabilitación, estimulación cognitiva o acompañamiento emocional. Su aplicación en personas mayores se realiza siempre en entornos controlados y bajo supervisión profesional, ya que el objetivo no es el contacto con el animal en sí mismo, sino su utilización como herramienta para mejorar funciones físicas, cognitivas y emocionales dentro de un plan clínico estructurado.
Con el envejecimiento, el sistema motor experimenta cambios progresivos que afectan a la fuerza, la coordinación y el equilibrio, lo que dificulta actividades cotidianas como levantarse, caminar con seguridad o mantener la autonomía funcional. En este contexto, las terapias no farmacológicas tienen un papel relevante dentro de la rehabilitación geriátrica, especialmente cuando se combinan con estímulos motivacionales que favorecen la participación activa del paciente.
Modalidades de intervención en terapia con animales
Las intervenciones asistidas con animales se organizan en distintas modalidades según el objetivo terapéutico. Algunas se orientan a la rehabilitación física, con foco en la movilidad, la coordinación o la fuerza, mientras que otras priorizan la estimulación cognitiva, la socialización o el acompañamiento emocional. En todos los casos, la intensidad y el tipo de actividad se adaptan al estado funcional de cada persona, de manera que la intervención responda a sus capacidades y evolución clínica dentro de un marco individualizado.
Las actividades pueden incluir tareas como cepillar al animal, colocarle el arnés o participar en paseos asistidos, acciones que contribuyen al trabajo de la motricidad fina, la coordinación y el equilibrio. También se emplean ejercicios funcionales como lanzar objetos, recogerlos o realizar movimientos en sedestación, lo que permite adaptar la terapia a distintos niveles de movilidad sin perder su componente rehabilitador.
Beneficios físicos, emocionales y funcionales
Según Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores, estas intervenciones tienen un valor añadido dentro de los programas de rehabilitación porque combinan estímulo físico y motivacional en un mismo entorno terapéutico, lo que puede mejorar la implicación del paciente y la continuidad del tratamiento.
Entre los beneficios más relevantes se encuentra una mayor adherencia a la rehabilitación, ya que la actividad se percibe como más significativa y menos repetitiva, lo que reduce el abandono de las rutinas terapéuticas. También se observa un entrenamiento funcional más completo, dado que en una misma sesión se trabajan capacidades como equilibrio, movilidad y coordinación mediante tareas integradas en actividades funcionales.
Otro efecto destacado es la mejora de la confianza en personas que han sufrido caídas o procesos de inmovilización, ya que la atención se centra en la interacción con el animal y no en la limitación física, facilitando una participación más activa. A ello se suma un impacto positivo en el estado emocional, con mejoras en la motivación, la comunicación y la reducción de sentimientos de soledad o apatía.
Terapia asistida con animales en entornos geriátricos
Las residencias de Sanitas incorporan este tipo de terapias dentro de sus programas de atención, con el objetivo de favorecer la interacción social y el bienestar emocional de los residentes. En determinados casos de deterioro cognitivo también se utilizan mascotas robóticas como apoyo terapéutico, ya que pueden generar efectos de calma, reducir episodios de agitación y estimular respuestas emocionales positivas.
En conjunto, las intervenciones asistidas con animales se consolidan como una herramienta complementaria dentro de la rehabilitación en personas mayores, al integrar trabajo físico, estimulación cognitiva y componente emocional en un mismo enfoque terapéutico adaptado a las necesidades individuales.