Coface revisa al alza su previsión global de insolvencias en 2026

Coface revisa al alza su previsión global de insolvencias en 2026

Coface eleva la previsión global de insolvencias mundiales para 2026 a un +6%. España muestra un descenso interanual del 10,3%. Sectores cíclicos como construcción, química y textil siguen siendo los más vulnerables.


Coface prevé ahora un aumento del 6 % de las insolvencias empresariales a nivel mundial en 2026, más del doble de la estimación inicial. En España, sin embargo, la tendencia ha sido positiva respecto al año pasado, con un descenso interanual del 10,3 %. Por ello, los economistas de la compañía anticipan una evolución de las insolvencias empresariales más contenida, entre el 2 % y el 3 %.

El deterioro económico ya es evidente en las cifras

El entorno empresarial global se ha debilitado notablemente en los últimos meses a medida que las consecuencias económicas del conflicto con Irán han comenzado a trasladarse a la actividad. El aumento del 12 % de las insolvencias registrado a comienzos de 2026, incluido un incremento del 22 % en América del Norte, ilustra la magnitud del shock actual y el rápido deterioro de la situación a la que se enfrentan las empresas.

Esta tendencia está impulsada por las recientes tensiones geopolíticas, en particular en Oriente Medio. Las repercusiones están empezando a manifestarse en el aumento de los costes de suministro, una mayor volatilidad de los precios energéticos y una mayor incertidumbre que pesa sobre las decisiones de inversión.

Previsiones revisadas al alza para 2026

Coface revisa significativamente al alza sus previsiones de insolvencias para 2026. Ahora se espera que las insolvencias globales aumenten en torno a un 6 %, más del doble del incremento previsto a comienzos de año.

Se esperan aumentos significativos en

  • Estados Unidos (+8 %)
  • Francia (+8 %)
  • Japón (+7 %).
  • Alemania y los Países Bajos registrarían incrementos de alrededor del 5 %.
  • En España, Italia y el Reino Unido se prevén aumentos entre el 2 % y el 3 %.

Los tipos de interés agravan una situación ya de por sí frágil

Las condiciones de financiación siguen pesando mucho sobre las empresas. A pesar del inicio de un ciclo de flexibilización, los tipos de interés se mantienen en niveles elevados tras varios años de endurecimiento monetario, lo que hace que el coste del crédito siga siendo elevado.

Las empresas están entrando en esta fase con niveles de deuda históricamente altos

En consecuencia, incluso pequeños cambios en las condiciones de financiación pueden tener un impacto desproporcionado: un aumento de tan solo 25 puntos básicos en los tipos de interés de los préstamos bastaría para acelerar de nuevo los impagos a nivel mundial y acercar su crecimiento a los niveles observados en 2025.

La persistencia de tipos de interés elevados actúa como un factor agravante en un entorno ya de por sí en deterioro. Limita la capacidad de las empresas para refinanciar su deuda y absorber nuevas perturbaciones.

Sectores cíclicos en primera línea

Las presiones siguen siendo especialmente intensas en los sectores más sensibles a los ciclos económicos y a las condiciones de financiación: la construcción, la química y el textil continúan siendo los sectores más vulnerables debido a su elevada exposición a los costes de producción y a la demanda.

En varias economías importantes, estas vulnerabilidades ya están teniendo un impacto tangible. En Estados Unidos, los sectores industrial y de la construcción se ven afectados por el aumento de los costes de financiación y la desaceleración de la demanda. En Japón, los sectores más endeudados se ven debilitados por unas condiciones de financiación persistentemente más estrictas.

En Europa, en Alemania, la industria —en particular los sectores químico y de la construcción— sigue bajo presión debido a los elevados costes energéticos y a una actividad aún débil. En Francia, el sector de la construcción sufre por los altos tipos de interés, mientras que la industria sigue debilitada por los costes energéticos y el comercio minorista por la limitada capacidad de consumo.

En España, los sectores más expuestos a las insolvencias empresariales son

  1. Educación (con un crecimiento interanual del 69,6 % entre 2026 y 2025)
  2. Salud y servicios sociales (+9,4 %)
  3. Actividades financieras y de seguros (+6,3 %)
  4. Transporte y almacenamiento (+2,9 %).

En general, la combinación de altos costes de producción, márgenes comprimidos y un acceso más restringido a la financiación reduce de forma significativa la capacidad de ajuste de las empresas.

Esta vulnerabilidad es aún más pronunciada en las

Más expuestas a fluctuaciones de tesorería. Como resultado, estos sectores se encuentran entre los principales contribuyentes al aumento de insolvencias observado desde 2025, lo que confirma el carácter estructural de las presiones.

Apoyo gubernamental, alcance más limitado

El nivel relativamente moderado de insolvencias entre 2020 y 2023 se debió en gran medida al amplio apoyo gubernamental en respuesta a la pandemia de COVID-19 y a la guerra de Ucrania. Si bien las medidas de apoyo están volviendo a introducirse en algunos países, su alcance es significativamente menor.

En las principales economías europeas —Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido— el apoyo fiscal en 2022–2023 fue del 2–4 % del PIB. En cambio, las medidas actuales son mucho más reducidas, con el mayor programa observado en España (aprox. 0,3 % del PIB), además de intervenciones más focalizadas.

Aunque estas medidas pueden ayudar a empresas vulnerables, no constituyen un colchón generalizado comparable al de crisis anteriores. La capacidad de la política pública para contener el aumento de las insolvencias se considera más limitada.

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