El 42% de los españoles declara no sentirse motivado en el trabajo

El 42% de los españoles declara no sentirse motivado en el trabajo

El 42% de los españoles padece baja motivación laboral tras las fiestas. a despersonalización del trabajo y la falta de reconocimiento afectan la productividad y el bienestar emocional en las empresas españolas.


La vuelta a la rutina, la conocida “cuesta de enero” y otros factores estacionales acentúan esta sensación de desánimo, que se refleja especialmente durante el Blue Monday, considerado el “día más triste del año”. Sin embargo, durante estas fechas las empresas deben poner el foco en repensar la motivación laboral y reforzar la humanidad en las empresas.

Este mes se relaciona con un aumento del estrés y la baja motivación

Debido a factores como el clima, los gastos navideños y la vuelta a la rutina. Un contexto que se vuelve más preocupante si se tiene en cuenta que el 42% de los españoles declara no estar motivado con su trabajo, tal y como indica el informe Cigna Healthcare International Health Study, una cifra que supera la media global (38%) y que pone de manifiesto un problema creciente en el entorno laboral.

En los últimos años, se ha observado una despersonalización del trabajo por la que cada vez más empleados sienten que su papel dentro de las organizaciones se limita a cumplir tareas mecánicas, sin reconocimiento ni conexión con un propósito mayor. La falta de motivación y la sensación de ser un engranaje más en la maquinaria de la empresa puede derivar en problemas de productividad, absentismo y desgaste emocional e, incluso, en el síndrome de burnout, una situación que se ve acentuada en enero, cuando el retorno al trabajo tras las vacaciones puede intensificar el desánimo y la sensación de desconexión.

Amira Bueno, directora de Recursos Humanos deanálisis

“El inicio de año es un momento crítico para los trabajadores. La combinación de estrés postvacacional, responsabilidades acumuladas y entornos laborales poco conectados con las personas aumenta el riesgo de desmotivación y burnout. Por eso, es fundamental que las empresas trabajen activamente en estrategias de motivación, reconocimiento y bienestar, fomentando un entorno laboral más humano y conectado con las personas” .

Pautas para ayudar a los empleados a que la vuelta al trabajo sea lo más llevadera posible:

Cuidar el clima laboral y la conciliación en el día a día

Un entorno de trabajo positivo no se construye solo con mensajes, sino con espacios y dinámicas que permitan a las personas sentirse vistas, escuchadas y conectadas con su entorno. Iniciativas que fomentan la actividad física, el aprendizaje o el encuentro entre compañeros, así como momentos compartidos fuera de la rutina habitual, contribuyen a generar un ambiente más cercano y colaborativo. Al mismo tiempo, respetar el tiempo personal y familiar resulta determinante para el bienestar emocional y para evitar situaciones de desgaste prolongado.

Vuelta al trabajo más flexible y progresiva

Tras periodos vacacionales largos, volver de golpe a una semana completa de trabajo puede resultar especialmente cuesta arriba. Para suavizar este regreso, la empresa puede ofrecer durante los primeros días horarios de entrada y salida más flexibles, facilitar el teletrabajo parcial o plantear una reincorporación a mitad de semana para evitar un cambio brusco de ritmo. Reducir la carga de trabajo durante los primeros 2 o 3 días y centrar ese tiempo en tareas de ajuste y organización ayuda a que los empleados recuperen la rutina de forma gradual y con una actitud más positiva.

Integrar las pausas y la desconexión como parte de la jornada

La fatiga asociada a largas horas de trabajo continuado afecta directamente a la concentración y al bienestar mental. Más allá del volumen de tareas, es importante normalizar las pausas como parte del día a día y evitar jornadas que se perciban como una sucesión ininterrumpida de obligaciones. Limitar los periodos de trabajo intenso a bloques de entre 90 y 120 minutos, intercalando descansos de 5 a 10 minutos, favorece la recuperación mental y ayuda a prevenir la fatiga acumulada. Además, promover el descanso visual, el movimiento, pequeños paseos o estiramientos contribuye a mantener la energía a lo largo de la jornada.

Anticiparse a situaciones de estrés y sobrecarga

Tras la vuelta de las vacaciones, es habitual que muchos empleados se enfrenten a una acumulación de tareas y traten de resolverlas en el menor tiempo posible, lo que puede derivar en agotamiento mental y emocional. Para evitar esta sobrecarga, la empresa puede ofrecer pautas claras de organización y planificación, ayudar a priorizar tareas y definir objetivos realistas y bien estructurados para las primeras semanas. Este acompañamiento permite que los empleados avancen de forma ordenada, se sientan capaces de cumplir con sus responsabilidades y reduzcan los niveles de estrés, con un impacto positivo tanto en su bienestar como en el rendimiento del equipo.

Ofrecer herramientas para la estabilidad financiera

El impacto financiero de las vacaciones, unido al contexto económico actual, puede generar preocupación y afectar al rendimiento diario. Facilitar recursos prácticos, como sesiones breves de orientación financiera, guías para revisar gastos o herramientas sencillas de planificación del ahorro, ayuda a aliviar una fuente de estrés que a menudo pasa desapercibida. Integrar este tipo de apoyo dentro del bienestar laboral contribuye a mejorar la tranquilidad emocional y la capacidad de concentración en el entorno de trabajo.

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