El 55% de las incidencias en viajes corresponde a cancelaciones

El 55% de las incidencias en viajes corresponde a cancelaciones

Las cancelaciones representan el 55% de las incidencias en viajes, seguidas de problemas con equipaje y retrasos, según informes de aseguradoras internacionales.


Según datos de la plataforma Travelgate publicados por Hosteltur en junio de 2025, el 74% de las reservas hoteleras en España se realizan para los 60 días siguientes, lo que confirma que decidir con poco margen ya no es la excepción, sino la norma. «El viajero actual planifica más tarde y con menos tiempo para revisar detalles clave o anticipar imprevistos», apunta José Manuel Sánchez Trallero, director de Master Mutua. El problema es que los viajes, lejos de simplificarse, acumulan cada vez más variables: más conexiones, más destinos, más puntos donde algo puede fallar.

Los problemas más frecuentes: cancelaciones, equipaje y retrasos

El informe de Allianz Partners (2025) revela que la cancelación del viaje concentra el 55% de las incidencias registradas, seguida de la pérdida o daño de equipaje (13%) y los retrasos en el transporte (7%). Ninguno de estos escenarios es extraordinario, pero todos tienen consecuencias económicas directas. Frente a ellos, el seguro de viaje ofrece cobertura específica: si no puedes viajar por causas justificadas, enfermedad, fallecimiento de un familiar o motivos laborales, recuperas lo invertido en billetes, alojamiento y reservas; si tu maleta se pierde o llega dañada, recibes compensación económica; y si sufres un retraso prolongado o pierdes una conexión, los gastos derivados también quedan cubiertos.

El coste medio de una cancelación ronda los 1.874 dólares,

Según la U.S. Travel Insurance Association (2026), el coste medio de una cancelación ronda los 1.874 dólares, cifra que puede crecer considerablemente en función de las reservas afectadas, lo que sitúa al seguro como un instrumento de protección económica real, no solo preventivo. «La mayoría de las incidencias no son situaciones excepcionales, sino problemas habituales como cambios de planes, errores en reservas o incidencias logísticas. El seguro permite darles respuesta sin que el impacto recaiga directamente en el viajero», explica Sánchez Trallero.

Cuando el problema ocurre en destino

Una vez iniciado el viaje, el foco de riesgo se desplaza. Las asistencias médicas en el extranjero crecieron un 40% en 2025 respecto al año anterior, según el mismo informe de Allianz Partners, impulsadas por una mayor movilidad y la diversificación de destinos hacia zonas con sistemas sanitarios menos accesibles. En estos casos, la cobertura médica asume los gastos de hospitalización y operaciones independientemente del país en que se encuentre el viajero.

Cuando la situación es grave, la póliza también contempla la repatriación sanitaria: el traslado organizado al país de origen, con posibilidad de avión medicalizado si la gravedad del caso lo requiere. A todo ello se suma la asistencia telefónica disponible las 24 horas, en varios idiomas, para gestionar cualquier incidencia desde cualquier parte del mundo sin necesidad de buscar soluciones por cuenta propia en un entorno desconocido.

Una contratación que crece

El 60% de los españoles prevé contratar un seguro de viaje este verano, según el estudio Vacation Confidence Index 2025 (Allianz Partners y OpinionWay), mientras que el 56% de los viajeros al extranjero ya viaja asegurado, según datos de AXA Partners (2024).

Ambas cifras apuntan a un cambio de percepción: el seguro ha dejado de verse como un gasto opcional para convertirse en parte habitual de la preparación del viaje. «El seguro no evita que ocurran imprevistos, pero sí cambia su consecuencia: convierte un problema económico potencialmente elevado en una situación gestionable», concluye Sánchez Trallero.

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