
El informe “AI in Finance” revela que España encabeza la digitalización bancaria y la integración de la inteligencia artificial en las decisiones financieras. La confianza en la IA multiplica la eficacia del ahorro: el 95,1% de los españoles que confían en la tecnología logra beneficios financieros tangibles.
El informe “AI in Finance”, de bunq, analiza cómo los usuarios de distintos mercados clave están incorporando la inteligencia artificial a su vida financiera.
España se sitúa a la cabeza en términos de adopción, confianza y honestidad
Según el estudio, el 74% de los españoles afirma haber utilizado ya la IA para tomar decisiones financieras, el porcentaje más alto entre los mercados analizados. Entre el 70% y el 84% de la población online en España ya utiliza servicios de banca digital. Esto equivale a más de 34 millones de personas accediendo cada mes a sus cuentas por internet.
La IA se está integrando con rapidez en los hábitos financieros del día a día.
Más de la mitad de los usuarios españoles (52%) afirma que estas herramientas ya les han ayudado a ahorrar dinero durante el último año. Lo que demuestra que la inteligencia artificial está empezando a generar beneficios financieros tangibles para muchos usuarios. Esta adopción se extiende, además, a todas las generaciones: el 79% de los jóvenes de entre 18 y 30 años ya ha utilizado IA para tomar decisiones financieras, pero su uso sigue siendo significativo también entre los mayores de 55 años, donde alcanza el 59%.
Estas tecnologías se están normalizando cada vez más en la gestión diaria del dinero. Solo el 15% de los españoles asegura no haber pedido nunca consejo financiero a una IA.
Joe Wilson, ChiefEvangelist de bunq
“Estamos viviendo un momento muy dinámico. Cada vez más personas recurren a la IA para ayudarles en sus decisiones cotidianas, y eso solo funciona cuando realmente está diseñada en torno a sus vidas. Ya sea para entender mejor tu dinero o para tomar decisiones más informadas, el valor está en reducir la fricción, no en añadir más ruido. El verdadero impacto llega cuando la IA deja de ser una funcionalidad más y se convierte en algo en lo que la gente realmente confía, porque de forma constante le hace la vida más fácil».
La IA se convierte en un copiloto financiero en la vida diaria
Más allá del nivel de adopción, el estudio apunta a un cambio más profundo en la forma en que los españoles están utilizando la inteligencia artificial. Lejos de limitarse a una herramienta práctica o puntual, muchos usuarios recurren a ella para comprender mejor su situación financiera y tomar decisiones más informadas.
Los hallazgos conductuales del informe muestran que no solo importa si se usa la IA, sino también cómo se utiliza. Cuando los usuarios recurren principalmente a ella para obtener contexto e información —por ejemplo, para comprender sus patrones de gasto, valorar compras o planificar metas financieras—, es más probable que perciban resultados positivos. En ese sentido, la IA funciona menos como un atajo y más como una herramienta de comprensión financiera, ayudando a convertir intenciones en acciones concretas.
La IA puede simplificar información financiera compleja y ofrecer recomendaciones basadas en datos. España destaca como el único mercado del estudio en el que una mayoría de usuarios afirma que la IA les hace sentir que tienen un mayor control sobre sus finanzas, con más de la mitad de los españoles (56,5%) asegurando que las herramientas de IA les ayudan a gestionar mejor su dinero.
Hablar de dinero con una máquina es más fácil
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es que la inteligencia artificial también está cambiando la forma en que las personas hablan sobre dinero. En España, cuatro de cada diez usuarios (40,4%) afirman ser más sinceros con la IA sobre sus finanzas que con otra persona, la proporción más alta entre los mercados analizados.
Nick Hobson, científico del comportamiento y Consulting Director en Influence at Work
“La gente suele empezar a utilizar la IA de una forma muy práctica, antes de confiar en ella a un nivel emocional. Esa distancia psicológica —casi como sincerarse con un desconocido en un tren— puede hacer que sea más fácil hablar con honestidad sobre el dinero y, a su vez, ahí es donde aparece el verdadero beneficio: ahorrar más. Con el tiempo, a medida que las personas ponen a prueba los consejos y comprueban qué funciona, la relación cambia. Empieza a sentirse más como un compañero de reflexión que como una calculadora”.
“Y esa apertura puede ir más allá de la propia conversación con la IA. Funciona como una especie de gimnasio social. Ofrece un espacio seguro, con poca presión, para ensayar conversaciones complicadas, como pedir un aumento de sueldo o establecer límites financieros con la familia, sin el miedo al juicio que acompaña a esas situaciones en la vida real. Una vez que las personas experimentan lo que realmente puede generar honestidad sobre sus finanzas, la barrera para mantener esas conversaciones con otras personas disminuye. La práctica se traslada fuera de la IA, y llegan a la conversación humana un poco más preparadas y un poco menos asustadas.”
La confianza convierte la información en ahorro real
La confianza desempeña un papel fundamental a la hora de transformar el uso de la inteligencia artificial en beneficios financieros reales. Entre los españoles que son honestos con la IA y además confían en sus recomendaciones, más de nueve de cada diez (95,1%) afirman haber conseguido ahorrar dinero. En cambio, entre quienes siguen mostrándose escépticos ante sus consejos, la proporción de usuarios que afirma haber ahorrado cae hasta situarse en poco menos de tres de cada diez (28,6%).
La apertura puede ser el inicio de la conversación financiera, pero es la confianza la que termina convirtiendo la información en decisiones concretas y en resultados reales.