
El alquiler de larga duración se consolida como la opción más rentable y segura para los propietarios en España, con una rentabilidad media del 6% en 2024. Así lo revela el último informe del Observatorio Español del Seguro de Alquiler (OESA), que desmiente la creencia de que el alquiler turístico o de temporada ofrece mayores beneficios.
Mayor rentabilidad con menos riesgos con el alquiler de larga duración
Según OESA, los propietarios que optan por el alquiler de larga duración disfrutan de ventajas fiscales, menor riesgo de impago, menores gastos de gestión y una mejor conservación del inmueble. Por el contrario, el alquiler turístico o de corta duración enfrenta mayor rotación de inquilinos, periodos de ocupación irregulares y costes de mantenimiento más altos, lo que reduce su rentabilidad real.
Además, la ocupación del alquiler turístico debería alcanzar al menos un 60% anual para igualar la rentabilidad de un alquiler de larga duración, mientras que el alquiler de temporada requeriría una ocupación de ocho meses al año, cifras difíciles de garantizar de manera constante.
Más seguridad con el seguro de impago
Para reforzar aún más la seguridad de los propietarios, OESA destaca la importancia del seguro de impago en los contratos de larga duración. Estos seguros permiten garantizar el cobro de las rentas y ofrecen cobertura ante posibles daños o problemas legales.
Javier Íscar de Hoyos, presidente de OESA, subraya la importancia de impulsar este modelo de arrendamiento: “Nuestro objetivo es doble: ayudar a los propietarios a mejorar su rentabilidad con seguridad y, al mismo tiempo, fomentar la incorporación de más viviendas vacías al mercado del alquiler”.
Ventajas fiscales del alquiler de larga duración
La legislación actual ofrece importantes beneficios fiscales a los propietarios que alquilan su vivienda de forma estable:
- Deducción del 50% sobre los ingresos obtenidos por el alquiler.
- Deducción del 70% si la vivienda se alquila a jóvenes de entre 18 y 35 años en zonas tensionadas.
- Deducción del 90% si el alquiler es al menos un 5% más barato que el año anterior.
- Deducción del 60% para propietarios que rehabiliten su vivienda antes de alquilarla.
Además, pueden deducirse otros gastos como intereses hipotecarios, conservación y reparación del inmueble, y el coste del seguro de impago.
Menos esfuerzo y mayores ingresos
Otra ventaja del alquiler de larga duración es la reducción del esfuerzo en la gestión. Mientras que en el alquiler turístico es necesario ocuparse de reservas, limpieza y atención a los inquilinos, en el de larga duración estos trámites son mínimos. De hecho, si un propietario externaliza la gestión del alquiler turístico, sus ingresos pueden reducirse entre un 10% y un 15%.
Además, el cambio frecuente de inquilinos en el alquiler vacacional provoca un desgaste mayor en la vivienda, estimado en un 10% de los ingresos anuales, sin contar los costes de gestión.
Cómo calcular la rentabilidad del alquiler
La rentabilidad del alquiler se obtiene dividiendo los ingresos anuales del arrendamiento entre el coste total de la vivienda (incluyendo precio, impuestos y reformas) y multiplicando el resultado por 100.
Por ejemplo, una vivienda con un alquiler de 800 euros al mes (9.600 euros al año), un precio de mercado de 120.000 euros, reformas por 6.000 euros e impuestos anuales de 390 euros, tiene una rentabilidad del 7,5%.
Con estos datos, OESA refuerza su mensaje: el alquiler de larga duración sigue siendo la mejor opción para los propietarios que buscan estabilidad, seguridad y rentabilidad.