
El conocimiento sobre Verifactu sigue siendo limitado entre pymes y autónomos en España. Son datos de un estudio de Toluna y Holded, en el contexto de la Ley Antifraude y la digitalización empresarial.
Falta de conocimiento sobre Verifactu en el tejido empresarial español
A pocos meses de la entrada en vigor de Verifactu para las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades, el nivel de conocimiento sobre la nueva normativa continúa siendo limitado entre el tejido empresarial español. Así lo refleja el estudio elaborado por Toluna en colaboración con Holded, que muestra que solo el 27% de los emprendedores y autónomos identifica correctamente el calendario de aplicación de la medida.
Confusión generalizada sobre el calendario de aplicación
Según los datos del informe, únicamente uno de cada cuatro encuestados aproximadamente sabe que la obligación afectará a las empresas en enero de 2027 y a los autónomos en julio de ese mismo año. El resto muestra distintos niveles de confusión. El mismo porcentaje de participantes (27%) reconoce directamente no estar familiarizado con la normativa, mientras que otro 22% no está al tanto de la última actualización y cree erróneamente que entró en vigor en enero de 2026 para empresas sujetas al Impuesto de Sociedades y en julio de 2026 para el resto de los obligados y autónomos.
Percepción errónea sobre la obligatoriedad inmediata
La falta de claridad va más allá de las fechas. El 18% de los encuestados considera que Verifactu ya es obligatorio para quienes utilizan software de facturación, mientras que un 4% cree que no existen nuevas obligaciones previstas en los próximos años.
Brecha de información en la reforma de facturación
Estos resultados ponen de manifiesto que, pese a tratarse de una de las reformas más relevantes para la gestión administrativa de pymes y autónomos en los últimos años, todavía existe una importante brecha de información sobre su alcance y aplicación.
Verifactu y su encaje en la Ley Antifraude
Verifactu forma parte del desarrollo de la Ley Antifraude y obliga a que los sistemas de facturación cumplan determinados requisitos técnicos que garanticen la integridad, conservación y trazabilidad de los registros. Cabe recordar que la entrada en vigor ya fue pospuesta previamente un año respecto al calendario inicialmente previsto.
Digitalización empresarial y avance desigual
La confusión detectada por el estudio coincide con un momento en el que las pymes españolas continúan avanzando en su digitalización, aunque todavía existen importantes diferencias en el grado de adopción tecnológica.
Uso de herramientas digitales en pymes y autónomos
Según el último Informe Emprende elaborado por Holded, el 96% de los emprendedores utiliza ya alguna herramienta digital en su negocio, pero solo un 34% emplea software de gestión empresarial y apenas uno de cada cuatro afirma utilizar soluciones relacionadas con Verifactu.
Barreras para la transformación digital
Además, el propio estudio revela que los costes (31%), la falta de conocimiento (28%) y la dificultad técnica (26%) continúan siendo las principales barreras para avanzar en los procesos de digitalización.
Adaptación empresarial a los nuevos requisitos regulatorios
En este contexto, expertos del sector coinciden en que los próximos meses serán decisivos para que las empresas revisen sus procesos de facturación y se aseguren de que sus herramientas cumplen con los nuevos requisitos regulatorios.
Verifactu como oportunidad de modernización
Más allá de una obligación legal, la adaptación a Verifactu representa también una oportunidad para modernizar procesos administrativos, reducir errores y mejorar la eficiencia operativa de las pequeñas empresas.