España mantiene un bajo riesgo país, pero la industria papelera entra en nivel “muy alto”

España mantiene una calificación A2 de riesgo país, pero Coface eleva la industria papelera a riesgo “muy alto”, junto a la automoción.

España mantiene su calificación A2, equivalente a un riesgo país bajo, y continúa entre las economías europeas con mejor perfil de riesgo, según la última edición del Coface Risk Review. Sin embargo, el análisis advierte de un deterioro significativo en algunos sectores: la industria papelera eleva su nivel de riesgo hasta “muy alto” y se sitúa, junto a la automoción, entre las actividades españolas con mayor exposición.

Coface analiza cada cuatrimestre el riesgo de impago empresarial en 160 países a partir de indicadores macroeconómicos, financieros, políticos y de insolvencia. En esta última revisión, el escenario internacional se ha vuelto más adverso por el conflicto en Oriente Medio, el encarecimiento de la energía, las tensiones comerciales y unas condiciones financieras más restrictivas.

España resiste entre las economías con menor riesgo

A pesar de que la economía española moderará su crecimiento durante 2026, Coface considera que mantiene un comportamiento sólido, respaldado por el consumo privado y la inversión, y que seguirá situándose entre las economías con mejor desempeño de la eurozona.

España comparte la calificación A2 con Portugal, Países Bajos, Bélgica y Suecia, los únicos países europeos que alcanzan este nivel de riesgo. Alemania, Francia y Reino Unido, por su parte, permanecen en A3, considerado un riesgo “satisfactorio”.

El posicionamiento español también destaca en el contexto internacional. Estados Unidos, Japón y Australia comparten la calificación A2, mientras que Coface ha rebajado la evaluación de riesgo de ocho países en esta edición.

Entre ellos figuran Indonesia, Malasia, Filipinas y Vietnam, que pasan de A4 a B; Kuwait, que también baja de A4 a B; Tanzania, de B a C; y Camboya y Madagascar, que descienden de C a D. Las revisiones reflejan, según Coface, el impacto del conflicto en Oriente Medio y las tensiones sobre el suministro energético en las economías más expuestas.

La industria papelera escala hasta riesgo “muy alto”

En el análisis sectorial español, la principal novedad es el deterioro de la industria papelera, cuya calificación pasa de riesgo “alto” a “muy alto”.

Con este cambio, el papel se sitúa junto a la automoción como uno de los dos únicos sectores españoles encuadrados en el nivel máximo de riesgo sectorial.

En el extremo contrario, el sector farmacéutico mantiene la mejor valoración y continúa siendo el único con un nivel de riesgo “bajo”.

Construcción, energía, tecnologías de la información y las comunicaciones, retail y transporte permanecen en riesgo “medio”. Por su parte, agroalimentación, industria química, metalurgia, textil y madera continúan en la categoría de riesgo “alto”.

El análisis de Coface refleja así una economía española que mantiene una posición relativamente sólida frente al contexto internacional, pero con focos concretos de vulnerabilidad en sectores especialmente expuestos al coste energético, las tensiones comerciales y el deterioro del entorno económico.

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