
HDI Risk Consulting ha puesto el foco en los crecientes riesgos climáticos que afectan a destinos turísticos costeros como Acapulco, donde fenómenos como la erosión y el aumento del nivel del mar amenazan la sostenibilidad del sector y la asegurabilidad de las inversiones.
El análisis, basado en datos de alta resolución y experiencia local, evidencia cómo el cambio climático está redefiniendo la gestión del riesgo en zonas costeras expuestas a eventos extremos.
Acapulco, ejemplo de vulnerabilidad climática
El caso de Acapulco refleja la creciente complejidad de los riesgos físicos en entornos donde confluyen turismo, urbanismo y actividad económica. Eventos recientes como el huracán Otis han puesto de manifiesto la necesidad de un enfoque más avanzado en resiliencia.
Según explica Lars Regner, Head of Resilience Services de HDI Risk Consulting, “transformamos datos climáticos complejos en herramientas precisas para la toma de decisiones en la gestión de riesgos”, con el objetivo de garantizar la operatividad de infraestructuras clave a largo plazo.
Erosión y subida del mar: una amenaza estructural
Los análisis de HDI Risk Consulting muestran que la línea costera de Acapulco podría retroceder alrededor de 1,20 metros al año si no se adoptan medidas correctoras. Este fenómeno reduce la superficie útil para el turismo y debilita las barreras naturales como manglares y dunas.

Costas resilientes: HDI Risk Consulting analiza los complejos riesgos climáticos en el destino turístico de Acapulco
Además, bajo escenarios de cambio climático, el nivel del mar podría aumentar más de un metro a finales de siglo, comprometiendo la viabilidad de zonas turísticas clave y aumentando los riesgos para infraestructuras críticas.
En este contexto, Johanna Rohrer destaca que estos riesgos deben entenderse como “un sistema interconectado”, donde factores como la erosión y las marejadas se retroalimentan.
Impacto económico y asegurador
El deterioro ambiental tiene un impacto directo en la estabilidad financiera de empresas y aseguradoras. Omar Mendoza, CEO de HDI Global México, advierte de que los cambios climáticos “representan cada vez más un riesgo para los balances financieros tanto de aseguradoras como de operadores”.
Entre las principales consecuencias destacan:
- Incremento de costes operativos en el sector hotelero
- Mayor incertidumbre en inversiones a largo plazo
- Posibles restricciones en la cobertura aseguradora
- Pérdida de competitividad del destino turístico
Además, factores como la degradación de arrecifes o las olas de calor afectan tanto a la experiencia del visitante como a la salud pública.
Claves para reforzar la resiliencia costera
Ante este escenario, HDI Risk Consulting plantea un conjunto de medidas estratégicas:
- Protección y regeneración de ecosistemas naturales como manglares
- Adaptación de infraestructuras con materiales resistentes y nuevas normativas
- Modernización de sistemas de saneamiento y alertas tempranas
- Desarrollo de barreras naturales y soluciones basadas en la naturaleza
- Integración del riesgo climático en decisiones de inversión
El uso de herramientas avanzadas como HDI ARGOS 4.0 permite a las empresas anticipar riesgos y mejorar su capacidad de respuesta.
La resiliencia, clave para el futuro del turismo
El informe concluye que la protección de destinos como Acapulco no es solo una cuestión ambiental, sino un factor crítico para garantizar la sostenibilidad económica del turismo global.
La evolución del riesgo climático obliga al sector asegurador y a las empresas a adoptar un enfoque más estratégico, donde la prevención, el análisis de datos y la adaptación sean elementos centrales.