
El robo de joyas evoluciona hacia una mayor sofisticación operativa, con métodos que incluyen asaltos exprés, planificación avanzada y acceso en entornos altamente securizados.
La diversificación del robo de joyas es una amenaza dentro del sector del lujo, impulsada por la facilidad con la que estas piezas pueden fragmentarse y comercializarse en circuitos internacionales. Tradicionalmente asociado a entornos altamente securizados —como joyerías o museos—, este tipo de delito ha evolucionado hacia escenarios más dinámicos como exposiciones temporales, grandes eventos internacionales o incluso el ámbito privado de personalidades públicas y grandes patrimonios.
Hiscox recopila algunos de los robos de joyas más significativos de los últimos años que ilustran la diversidad de escenarios y métodos:
Robo exprés al patrimonio histórico en el Louvre
El robo de joyas en el Museo del Louvre, perpetrado en octubre de 2025, conmocionó a Francia no solo por el valor económico del botín —estimado en 88 millones de euros—, sino por su enorme impacto simbólico. Cuatro individuos accedieron a la Galería Apolo durante el horario de apertura, utilizando una ventana del piso superior como punto de entrada. En menos de diez minutos, lograron forzar las vitrinas y sustraer ocho piezas históricas de la Corona francesa, entre ellas diademas, collares y pendientes. Las piezas robadas habían pertenecido a la esposa de Napoleón, la emperatriz María Luisa; a su cuñada, la reina Hortensia de Holanda; a la reina María Amelia, esposa del último rey de Francia, Luis Felipe; y a la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III.
Asalto planificado al Grünes Gewölbe de Dresde
En noviembre de 2019, el museo Grünes Gewölbe de Dresde fue objeto de uno de los robos más sofisticados de Europa. Los autores provocaron un incendio en un transformador eléctrico para inutilizar el suministro energético y los sistemas de seguridad. Tras acceder por una ventana y forzar las vitrinas, sustrajeron joyas históricas que sumaban más de 4.300 diamantes, con un valor estimado superior a los 113 millones de euros. Las piezas formaban parte de la colección del siglo XVIII de Augusto el Fuerte. Años después, en 2022, se recuperaron 31 objetos tras un acuerdo judicial con los abogados de los sospechosos.
Golpe en solitario durante la exposición de Leviev en Cannes
El asalto a la exposición ‘Extraordinary Diamond’ de Leviev, en el Hotel Carlton de Cannes, en julio de 2013, ejemplifica la eficacia de los robos ejecutados en solitario, con rapidez y precisión a plena luz del día. Un hombre con gorra, bufanda, guantes y una pistola automática irrumpió en el espacio, amenazando al personal de seguridad y a los empleados de la muestra. En cuestión de instantes, sustrajo un maletín que contenía 72 piezas de joyería valoradas en 102 millones de euros.
Ataque violento a Kim Kardashian en París
Durante la Fashion Week de París en 2016, la empresaria y modelo Kim Kardashian fue víctima de un violento asalto en su residencia. De madrugada, y aprovechando que su hermana, Kourtney Kardashian —con quien compartía la suite— había salido a una fiesta acompañada del guardaespaldas, un grupo de hombres disfrazados de policías accedió al inmueble, la encañonó, la inmovilizó y le sustrajo varias joyas, valoradas en unos 11 millones de euros. El caso puso de relieve la vulnerabilidad asociada a la exposición mediática y digital, especialmente en perfiles con alta visibilidad pública.
Intrusión en la residencia londinense de la influencer Shafira Huang
En diciembre de 2024, una mansión situada en el barrio de Camden, en Londres, fue escenario de un robo de gran envergadura vinculado a la influencer y coleccionista de arte Shafira Huang. El asaltante accedió a la residencia a través de una ventana del segundo piso mientras la propietaria, familiares y personal doméstico se encontraban en el interior. Con una actuación metódica, logró sustraer joyas de una caja fuerte, bolsos de lujo y dinero en efectivo por un valor superior a los 12,5 millones de euros.
Sobreexposición en redes sociales
La difusión constante de imágenes, ubicaciones en tiempo real y bienes de alto valor incrementa la visibilidad de los activos y facilita la obtención de información sensible, convirtiendo el entorno digital en una herramienta estratégica para la planificación de estos delitos. En este contexto, la información -voluntaria o involuntariamente compartida- se convierte en un activo crítico que puede amplificar la vulnerabilidad de particulares y organizaciones.
Eva Peribáñez, directora de la división de Arte y Clientes Privados de Hiscox España
“Cuando incluso instituciones de referencia internacional son capaces de sufrir incidentes de esta magnitud, se pone de manifiesto que ningún entorno está completamente exento de riesgo. En este sentido, la protección aseguradora deja de ser una opción puntual para convertirse en una necesidad estructural dentro de la gestión patrimonial. Ya no se trata únicamente de cubrir una eventual pérdida económica, sino de integrar el seguro en una estrategia global de prevención y resiliencia. Por ello, hemos lanzado una póliza que busca proteger piezas individuales o colecciones de gran valor de particulares residentes en España, con cobertura en cualquier momento y lugar”.