La gobernanza del dato se consolida como el pilar ético de la transformación digital en 2026

La gobernanza del dato se consolida como el pilar ético de la transformación digital en 2026

Carmen López (Allianz Partners) explica en Data Driven 2026 la evolución del control normativo y la gobernanza del dato. La nueva realidad operativa exige traducir obligaciones legales en decisiones comprensibles para la alta dirección.


La madurez digital, la IA generativa y las nuevas exigencias regulatorias han transformado la gestión del dato. El evento Data Driven 2026, organizado por IKN, explora cómo las empresas pueden convertir los datos en un activo responsable, escalable y generador de impacto.

Carmen López, Data Protection Officer (DPO) de Allianz Partners

Ha participado en la mesa redonda ‘Gobernanza responsable y transformación AI-driven’. En ella ha compartido cómo la gobernanza y la calidad del dato son la base para que las compañías aseguradoras sean confiables y éticas.

Ha explicado cómo la llegada del nuevo Reglamento de IA de la Unión Europea ha supuesto una ampliación necesaria del marco de control que las compañías ya venían aplicando. De hecho, el rol de Data Protection Officer ha evolucionado en los últimos años de forma acelerada: «Hemos pasado de centrarnos solo en el tratamiento del dato a tener que analizar y registrar todo el ciclo de vida del modelo».

Tecnología, negocio y riesgos

Esta nueva realidad obliga a una coordinación sin precedentes entre las áreas de tecnología, negocio y riesgos. En este ecosistema, el DPO actúa como un «puente» capaz de traducir obligaciones legales en prácticas operativas y riesgos técnicos en decisiones comprensibles para la alta dirección.

Por otro lado, la transparencia ha dejado de ser una cláusula informativa para convertirse en un ejercicio de claridad absoluta hacia el cliente y la propia organización. «Ya no basta con decir que un proceso utiliza algoritmos. Debemos explicar cómo interviene la IA, qué impacto tiene y qué salvaguardas existen, de forma que cualquier persona pueda entenderlo», ha señalado la experta.

Asimismo, ha destacado la importancia de la transparencia interna: los modelos deben ser auditables y la documentación accesible para toda la empresa, lo que supone un «cambio cultural» donde la IA deja de ser una «caja negra» exclusiva de los equipos técnicos.

Análisis de las consecuencias de una IA mal gobernada

Carmen López advirtió de que la pérdida de confianza es el riesgo mayor, ya que sostiene toda la actividad aseguradora. Entre los peligros destacados se encuentran la creación de sesgos discriminatorios, la pérdida de fiabilidad, las sanciones o los daños reputacionales.

«La gobernanza sólida y los principios éticos no son solo una cuestión de cumplimiento normativo; son una cuestión de responsabilidad y sostenibilidad del negocio a largo plazo», ha concluido Carmen López.

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