Las ofertas de verano disparan el riesgo de fraude online

Las ofertas de verano disparan el riesgo de fraude online

Las ofertas de verano impulsan el comercio electrónico y aumentan la actividad de los ciberdelincuentes y el fraude online. Verificar la tienda y el método de pago resulta clave para minimizar riesgos.


Las ofertas de verano se han consolidado como una de las épocas de mayor actividad para el comercio electrónico. Miles de usuarios aprovechan estas semanas para actualizar su armario, renovar dispositivos electrónicos o preparar sus vacaciones a precios más reducidos.

Más de 122.000 incidentes de ciberseguridad

El aumento de las compras en línea también convierte este periodo en un momento especialmente atractivo para los ciberdelincuentes. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) registró más de 122.000 incidentes de ciberseguridad, de los cuales el 40 % se corresponde con el fraude digital. En este contexto, los delincuentes se benefician de la urgencia por aprovechar las mejores promociones para lanzar tiendas falsas, suplantar marcas conocidas o distribuir enlaces fraudulentos.

Oney cuenta con la iniciativa “Hacker Busters”

Entre los diferentes contenidos y recomendaciones del programa, la compañía ha querido subrayar la importancia de dedicar unos segundos a comprobar la fiabilidad de las tiendas antes de facilitar datos personales o completar el pago. Incorporar este hábito contribuye a reducir el riesgo de fraude y favorece una experiencia de compra más segura.

¿Es una tienda de confianza? Señales para identificarlas

La mayoría de las estafas en Internet comparten un mismo objetivo: generar confianza entre los consumidores para que compartan información personal y realicen una compra. Por eso, antes de fijarse en el precio o las condiciones de un producto, conviene asegurarse de que la tienda cumple con los requisitos básicos de comercio fiable.

Revisión de la propia URL

Una de las primeras verificaciones parte de la revisión de la propia URL, comprobando que coincida exactamente con la marca, que no tenga errores ortográficos, que no haya letras cambiadas y, sobre todo, evitar dominios extraños. Además, es importante tener en cuenta que los candados HTTPS únicamente indican que la conexión está cifrada, pero no aseguran que la tienda sea legítima.

Contrastar los datos que se ofrecen desde la página web

Habitualmente, los comercios fiables muestran datos como la razón social, el CIF/NIF, la dirección física, el teléfono, el correo electrónico, la política de privacidad o las condiciones de compra. En caso de que no sean visibles o sean de difícil acceso, la mejor decisión es desconfiar.

Mantener la precaución ante los grandes descuentos

Las tiendas fraudulentas tienden a utilizar ofertas irreales, con un 80 % o un 90 % de descuento en productos muy demandados, así como mensajes de “última hora”, contadores de tiempo o últimas unidades, para inducir a los usuarios a realizar compras impulsivas. Esta práctica ha llevado al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a reforzar anualmente la vigilancia durante los periodos de mayores descuentos, como las rebajas de verano, invierno o el Black Friday, tras haber detectado en esta última campaña que el 70 % de las rebajas analizadas incumplían la normativa al presentar descuentos falsos o engañosos.

Proteger tus compras antes del pago

Incluso cuando la tienda parece fiable y la oferta resulta creíble, no conviene bajar la guardia. Antes de confirmar el pago, es recomendable realizar una última revisión para asegurarse de que la operación es segura. Elegir un método de pago que ofrezca protección al comprador constituye una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de estafa. Las tiendas seguras suelen ofrecer métodos conocidos, como pueden ser el pago con tarjeta de autenticación reforzada, PayPal, Bizum y otras pasarelas reconocidas. En cambio, si únicamente admiten transferencias bancarias, criptomonedas o sistemas de pago difíciles de reclamar, es conveniente desconfiar y cancelar la operación.

Prestar atención a la forma en la que se accede a la tienda online

Muchas estafas empiezan fuera del propio comercio, mediante campañas de phishing (email) o smishing (SMS), que redirigen al usuario a páginas web fraudulentas diseñadas para robar sus datos personales o bancarios. Durante el último año, se llegaron a detectar 6,7 millones de ataques de phishing que suplantaban bancos, tiendas o sistemas de pago, y más de la mitad estaban dirigidos directamente a compradores online, según Kaspersky. Por ello, siempre que sea posible, es recomendable escribir directamente la dirección de la tienda en el navegador, para acceder a ella mediante los canales oficiales.

Antes de confirmar la compra, una última comprobación puede marcar la diferencia: dedicar unos segundos a revisar la dirección web, la información legal del comercio, el método de pago o las políticas de devolución puede ayudar a detectar irregularidades que, de otro modo, pasarían desapercibidas. Desde Oney señalan que la mejor forma de combatir el fraude es anticiparse a él a través de la educación financiera. Con Hacker Busters, se busca ayudar a los consumidores a identificar las señales de alerta más habituales y dotarlos de herramientas para desenvolverse con mayor seguridad y confianza en el entorno digital.

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