
Los ataques digitales a vehículos a través de aplicaciones móviles han aumentado un 45% en Europa, según datos de Lazarus Technology, consolidando el smartphone como la principal vía de entrada de los ciberdelincuentes en el coche conectado.
Este incremento refleja un cambio estructural en el riesgo: el acceso al vehículo ya no requiere contacto físico, sino que puede producirse a través de vulnerabilidades digitales vinculadas al uso del móvil.
El coche conectado amplía la superficie de ataque
La creciente digitalización del automóvil ha convertido las apps móviles en herramientas clave para gestionar funciones críticas como:
- Apertura y cierre remoto
- Arranque del vehículo
- Geolocalización
- Acceso a datos del coche
- Gestión de usuarios
Esta interconexión convierte el teléfono del conductor en una extensión directa del sistema de seguridad del vehículo, aumentando significativamente la exposición a ciberataques.
Phishing, malware y robo de credenciales: las principales amenazas
Según datos de Europol y el Ministerio del Interior, más del 60% de los ataques se inicia mediante:
- Phishing dirigido al usuario
- Robo de credenciales de acceso
- Instalación de malware en el dispositivo
- Reutilización de contraseñas filtradas
Una vez comprometida la aplicación, los atacantes pueden controlar funciones del vehículo, como bloquear o desbloquear puertas, modificar configuraciones o impedir el acceso del propietario.
Aumento de robos sin señales físicas
El impacto ya es visible en el mercado europeo. En los últimos dos años:
- Los robos y manipulaciones electrónicas de vehículos han crecido cerca de un 40%
- El 30% de los incidentes no presenta signos de fuerza
Esta situación dificulta la detección temprana y retrasa la respuesta tanto de los usuarios como de aseguradoras y autoridades.
Un reto creciente para aseguradoras, fabricantes y conductores
Manuel Huerta de la Morena, CEO de Lazarus Technology, advierte que “el coche ya no se roba solo en la calle, se compromete antes en el móvil, lo que plantea nuevos retos para todo el ecosistema: conductores, fabricantes, aseguradoras y proveedores de servicios”.
El experto subraya la necesidad de reforzar:
- Sistemas de autenticación
- Monitorización de accesos
- Respuesta ante incidentes
Además, insiste en que el comportamiento del usuario sigue siendo un factor crítico, especialmente en prácticas como descargar aplicaciones de fuentes no fiables o acceder a sitios web inseguros.
El smartphone, el eslabón más vulnerable
El informe concluye que, a corto y medio plazo, el teléfono móvil seguirá siendo el principal punto débil en la seguridad del coche conectado.
La combinación de digitalización, conectividad y hábitos de uso poco seguros está redefiniendo el riesgo, obligando a todo el sector —incluido el asegurador— a adaptar sus modelos de prevención, cobertura y gestión de siniestros.
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