Moscas volantes y destellos: señales que requieren una valoración oftalmológica urgente

Las moscas volantes y los destellos repentinos pueden indicar un desgarro o desprendimiento de retina. Estos son los síntomas de alarma.

La aparición repentina de moscas volantes o destellos de luz puede ser una señal de un desgarro o desprendimiento de retina. La Clínica Martínez de Carneros advierte de la importancia de acudir rápidamente a un especialista, especialmente si los síntomas se acompañan de una sombra, una cortina en el campo visual o una pérdida de visión.

Con motivo del Día Mundial de la Retina, que se celebra el 27 de septiembre, la Clínica Martínez de Carneros pone el foco en unos síntomas visuales que pueden aparecer con el paso de los años, pero que requieren atención cuando surgen de forma repentina: las conocidas como moscas volantes y los destellos de luz.

En muchos casos, estas alteraciones están relacionadas con un desprendimiento posterior del vítreo, un proceso frecuente asociado al envejecimiento que suele evolucionar sin complicaciones. Sin embargo, en determinadas personas la tracción que ejerce el vítreo sobre la retina puede provocar un desgarro.

Si este desgarro no se detecta y trata a tiempo, puede favorecer la aparición de un desprendimiento de retina, una urgencia oftalmológica que puede comprometer la visión.

5.000 pacientes con desprendimiento de vítreo al año

La experiencia de la propia Clínica Martínez de Carneros refleja la importancia de vigilar estos síntomas. Cada año atiende a alrededor de 5.000 pacientes con desprendimiento de vítreo. De ellos, unos 500 presentan desgarros retinianos y alrededor de 120 desarrollan un desprendimiento de retina.

El desprendimiento de retina requiere una valoración oftalmológica y, cuando está indicado, un tratamiento precoz para evitar que la pérdida de visión pueda progresar.

Cuándo las moscas volantes requieren atención

Las llamadas moscas volantes pueden percibirse como manchas, puntos, líneas o formas que se desplazan por el campo visual. Cuando llevan tiempo presentes y permanecen estables, generalmente no constituyen una señal de alarma.

La situación es diferente cuando aparecen repentinamente, aumentan de forma brusca o se acompañan de otros síntomas.

Entre las señales que requieren una valoración oftalmológica urgente se encuentran:

  • Aparición repentina de numerosas moscas volantes.
  • Destellos de luz.
  • Una sombra o “cortina” en el campo visual.
  • Disminución o pérdida de visión.

Estos síntomas pueden aparecer cuando el desprendimiento posterior del vítreo ejerce tracción sobre la retina y provoca un desgarro. Si se produce una rotura, el líquido puede atravesarla y acumularse debajo de la retina, provocando su separación de la pared posterior del ojo.

La doctora Paloma Martínez de Carneros, especialista y directora de la Clínica Martínez de Carneros, explica que aunque el desprendimiento de vítreo es muy frecuente y en la mayoría de los casos no genera complicaciones, la aparición repentina de moscas volantes o destellos debe llevar a descartar un posible desgarro retiniano.

Un problema que puede no causar dolor

Uno de los principales riesgos es interpretar la ausencia de dolor como una señal de que no existe un problema grave. Sin embargo, un desgarro o un desprendimiento de retina pueden producirse sin dolor. Por ello, la ausencia de molestias no permite descartar una lesión retiniana.

Los cambios visuales pueden constituir la primera manifestación de un problema en la retina. Ante la aparición repentina de moscas volantes o destellos, especialmente cuando se acompañan de una sombra en el campo visual o una disminución de la visión, la recomendación de la clínica es no esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos y acudir a un especialista.

Edad y miopía, entre los factores de riesgo

El desprendimiento posterior del vítreo es un proceso frecuente asociado al envejecimiento. Con la edad, el vítreo experimenta cambios que pueden hacer que se separe de la retina y genere síntomas como las moscas volantes y los destellos.

Aunque normalmente este proceso no provoca complicaciones, en algunos pacientes puede estar asociado a un desgarro retiniano.

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de complicaciones se encuentran la miopía elevada, los antecedentes de cirugía ocular, los traumatismos y determinadas alteraciones de la retina periférica.

También deben tenerse en cuenta los antecedentes personales de desprendimiento de retina en el otro ojo y, en algunos casos, los antecedentes familiares.

La detección precoz, clave para evitar complicaciones

En el caso del desprendimiento de retina regmatógeno, una revisión sistemática de estudios realizados en Europa citada por la clínica estimó una incidencia media anual de 13,3 casos por cada 100.000 habitantes, aunque esta cifra varía entre poblaciones.

La detección precoz permite identificar posibles desgarros retinianos y valorar el tratamiento más adecuado antes de que puedan evolucionar hacia un desprendimiento de retina.

Por ello, ante cambios visuales repentinos como moscas volantes y destellos, especialmente si aparecen junto a una sombra, una cortina o pérdida de visión, la valoración oftalmológica no debe demorarse.

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