
Nationale-Nederlanden refuerza la atención al cliente ante los incendios forestales con equipos especializados, coordinación con autoridades y disponibilidad permanente para comunicar siniestros.
Ante la evolución de los incendios forestales en diferentes zonas del país, Nationale-Nederlanden ha reforzado sus canales de atención con el objetivo de acompañar, orientar y ofrecer una respuesta ágil a los clientes que puedan verse afectados por esta situación.
Protocolo especial de seguimiento y coordinación
La compañía mantiene activo un protocolo especial de seguimiento y coordinación para identificar los casos relacionados con cobertura de incendio, analizar cada situación de forma individualizada y priorizar aquellas gestiones que requieran una actuación más urgente. Este seguimiento se realiza en coordinación con la información facilitada por las autoridades y los servicios de emergencia, permitiendo ofrecer una respuesta más ágil a los clientes afectados.
Un gestor especializado
- Revisa los expedientes.
- Contacta con los clientes para conocer su situación, resolver dudas y facilitar los pasos.
- Mantiene comunicación directa con los peritos y con los equipos de atención implicados.
Esto permite agilizar la tramitación de los siniestros y ofrecer una gestión más cercana en momentos especialmente sensibles.
Servicio de Atención al Cliente
Las consultas relacionadas con incendios se derivan de forma prioritaria a los equipos especializados para asegurar una atención rápida, coordinada y empática. La compañía recuerda que los clientes pueden contactar a través de los teléfonos 900 300 066 y 916 024 600. Para comunicar o consultar un siniestro de hogar, estos canales están disponibles 24 horas al día, los 365 días del año.
Nationale-Nederlanden quiere trasladar su apoyo y solidaridad a todas las personas afectadas por las consecuencias de los incendios, especialmente a quienes han sufrido daños personales o materiales, y reconoce la labor de los equipos de emergencia, cuerpos de seguridad, profesionales sanitarios, voluntarios y administraciones que trabajan para proteger a la población y contener el avance de las llamas.