
Los servicios financieros están dejando de funcionar como canales externos para integrarse de forma creciente en los procesos de negocio de las empresas. Esta evolución, conocida como finanzas embebidas (embedded finance), está transformando la relación entre compañías, bancos y aseguradoras, permitiendo que servicios como pagos, financiación, anticipos o coberturas aseguradoras se activen desde los propios sistemas corporativos.
Según las estimaciones recogidas por Stratesys, el mercado europeo de Embedded Banking & Insurance alcanzó los 30.000 millones de euros en 2023 y podría superar los 100.000 millones en 2030, llegando a representar el 15% de los ingresos bancarios en Europa.
El avance de tecnologías como las APIs financieras, la explotación de datos en tiempo real y la digitalización de plataformas empresariales está facilitando la incorporación de servicios financieros directamente en ERP, plataformas de gestión y soluciones sectoriales.
Del canal financiero a la integración en los procesos empresariales
La principal diferencia respecto a los modelos tradicionales es que las empresas ya no necesitan acudir a canales externos para contratar determinados servicios financieros.
Ahora, operaciones como la emisión de una factura, la gestión de nóminas o una necesidad puntual de liquidez pueden activar automáticamente soluciones financieras dentro del propio entorno operativo de la organización.
Felipe Escudero, socio-director de la industria de Banca & Seguros en Stratesys, explica que esta evolución obliga a las entidades financieras a replantear su papel dentro del ecosistema empresarial.
“Las finanzas están dejando de ser un destino al que se acude para convertirse en una infraestructura integrada en el flujo de actividad de las empresas. La tecnología no sustituye al banco ni a la aseguradora, pero sí les exige evolucionar hacia modelos más flexibles, conectados y capaces de aportar valor desde dentro de los procesos de negocio”, señala.
Esta integración permite reducir fricciones operativas, automatizar procesos, mejorar la gestión de tesorería y acceder a información financiera contextualizada que facilite la toma de decisiones.
Financiación, seguros y prevención del fraude
Entre los casos de uso con mayor potencial destacan las soluciones de financiación de facturas, factoring, confirming y financiación de circulante.
Gracias a estas integraciones, una empresa puede analizar su posición financiera desde su propio ERP, solicitar financiación, recibir una oferta precalificada y formalizar la operación de forma digital sin abandonar su entorno habitual de trabajo.
En el ámbito asegurador, las finanzas embebidas también están facilitando la integración de productos como seguros de crédito, seguros de caución o coberturas vinculadas a operaciones comerciales específicas.
Esto permite activar coberturas prácticamente en tiempo real, reduciendo trámites administrativos y mejorando el control de riesgos.
Otro de los ámbitos que está ganando protagonismo es la validación de titularidad de cuentas y la prevención del fraude, gracias a la posibilidad de verificar información financiera dentro de los propios procesos operativos de las organizaciones.
Un nuevo papel para bancos y aseguradoras
Según Stratesys, esta evolución no reduce la relevancia de bancos y aseguradoras, sino que transforma su función dentro del ecosistema empresarial.
Las entidades financieras deberán reforzar su capacidad para integrarse en plataformas de terceros, ofrecer inteligencia basada en datos y adaptarse al contexto específico de cada operación.
Además, la integración financiera surge como una respuesta al creciente protagonismo de plataformas tecnológicas capaces de intermediar entre empresas y entidades financieras, comparando ofertas y facilitando el acceso a servicios financieros.
En este escenario, la capacidad de integrarse de forma natural en los sistemas corporativos se convierte en un elemento diferencial para mantener la relación con los clientes.
La transformación también afecta a los responsables financieros de las empresas. CFOs, directores financieros, controllers y responsables de tesorería están evolucionando hacia un rol más estratégico, centrado en conectar datos, decisiones y servicios financieros dentro de un mismo flujo operativo.
“Las empresas que lideren esta transición no serán necesariamente las que más digitalicen, sino las que mejor conecten datos, decisiones y servicios financieros en un mismo flujo continuo. La integración financiera marca una nueva etapa en la que operar sin conexión será cada vez menos eficiente y competitivo”, afirma Felipe Escudero, socio-director de la industria de Banca & Seguros en Stratesys.
Para la multinacional tecnológica, el reto pasa por evolucionar hacia modelos financieros más inteligentes, conectados y orientados al dato, capaces de responder a un entorno empresarial cada vez más digitalizado y exigente.