
Siete de cada diez españoles ahorran de forma habitual, aunque las diferencias por género, edad, situación personal y nivel de educación financiera siguen siendo significativas, según un estudio de MAPFRE.
Los hombres ahorran más que las mujeres
El 70% de los españoles afirma ahorrar de forma habitual, según el estudio ¿Cómo ahorran los españoles? Tendencias y opiniones sobre el ahorro y la inversión, elaborado por MAPFRE con motivo del Día de la Educación Financiera, que se celebra el próximo 5 de octubre.
La investigación, realizada sobre una muestra representativa de más de 1.000 personas de entre 18 y 65 años residentes en España, analiza los hábitos de ahorro e inversión, las prioridades financieras y las dificultades para construir un colchón económico.
El estudio revela una brecha significativa entre hombres y mujeres. Mientras el 74% de los hombres afirma ahorrar, el porcentaje desciende al 67% entre las mujeres. También existen diferencias en la cantidad destinada mensualmente al ahorro: 306 euros de media entre los hombres frente a 236 euros entre las mujeres.
El ahorro medio mensual de los españoles se sitúa en 265 euros, aunque su distribución es desigual. El 21% de los ahorradores concentra aproximadamente la mitad del dinero que se ahorra en España y destina más de 400 euros al mes a este objetivo.
No ahorrar por falta de capacidad económica
El informe señala que las personas que actualmente no ahorran no necesariamente rechazan el ahorro como concepto, sino que consideran que no tienen capacidad económica suficiente para hacerlo.
Entre las principales razones aparecen los ingresos insuficientes, las dificultades para llegar a fin de mes y el incremento del coste de la vida. Además, el 59% de quienes actualmente no ahorran sí lo hizo en algún momento del pasado.
La situación personal también influye. La tasa de ahorro alcanza el 72,4% entre los solteros y el 71,4% entre quienes viven en pareja, mientras que desciende al 55,8% entre las personas separadas o divorciadas.
La educación financiera marca diferencias
Uno de los principales factores asociados a la capacidad de ahorro es el nivel de educación financiera. Solo el 58% de las personas que aseguran no tener ningún conocimiento financiero consigue ahorrar.
Este porcentaje aumenta hasta el 72% entre quienes cuentan con conocimientos básicos y se aproxima al 80% entre quienes se consideran más preparados.
El estudio apunta así a que el salto más relevante no necesariamente consiste en convertirse en un experto financiero, sino en adquirir unos conocimientos básicos que permitan gestionar mejor las finanzas personales.
El fondo de emergencia, principal destino
El fondo de emergencia constituye el principal destino del ahorro. Uno de cada cuatro españoles reserva su dinero para afrontar gastos imprevistos.
A continuación aparecen la compra de una vivienda, objetivo para el 22% de los ahorradores; complementar la jubilación, para el 12%; y financiar un viaje futuro, para el 11%.
Sin embargo, solo un tercio de los ahorradores planifica su ahorro, principalmente mediante la transferencia periódica de una cantidad fija a otra cuenta o producto financiero.
El estudio también detecta margen de mejora en el control de las finanzas personales: un 7% de los encuestados no sabe cuánto ahorra al mes. Al mismo tiempo, el 39% asegura ahorrar más que hace cinco años.
Los jóvenes ahorran más, pero con menor importe
Las diferencias también son generacionales. El 78% de los jóvenes de entre 18 y 33 años afirma ahorrar, aunque la cantidad media que reservan cada mes se sitúa 12 euros por debajo de la media nacional.
Entre las personas de 34 a 49 años, el porcentaje de ahorradores es del 74%, mientras que desciende hasta el 64% entre los ciudadanos de 50 a 65 años.
También cambian los productos utilizados. Los menores de 35 años concentran principalmente su ahorro en efectivo y cuentas corrientes y recurren en menor medida a los planes de pensiones. Entre los mayores de 55 años ganan peso los fondos de inversión y los planes de pensiones, con un ahorro más orientado a complementar los ingresos durante la jubilación.
La brecha entre zonas urbanas y rurales
El lugar de residencia también introduce diferencias. El 73% de los habitantes de ciudades asegura ahorrar, frente al 66% de quienes viven en zonas rurales.
Según el estudio, los ahorradores urbanos presentan además perfiles financieros más avanzados y utilizan en mayor medida productos de ahorro e inversión.
Desde el punto de vista territorial, las comunidades del noroeste, las dos Castillas y el Levante concentran una mayor proporción de ahorradores, mientras que Canarias y las regiones del sur de la Península registran niveles más moderados.
El perfil del ahorrador
Con los datos del estudio, el perfil más habitual del ahorrador español es el de un hombre, residente en un entorno urbano, con empleo, estudios superiores e ingresos medios o medio-altos.
Este perfil suele presentar un mayor conocimiento financiero que la media y disponer de varios productos. Su ahorro se canaliza principalmente a través de una cuenta corriente, aunque también utiliza fondos de inversión o planes de pensiones.
Las empresas tienen margen para impulsar el ahorro
El ahorro vinculado a la empresa continúa siendo una vía poco utilizada. Más de una cuarta parte de los trabajadores desconoce si su compañía ofrece sistemas de ahorro para empleados, mientras que solo el 5% utiliza actualmente este tipo de instrumentos.
Entre quienes sí saben que su empresa ofrece soluciones de ahorro, cerca de la mitad participa en ellas. Los datos apuntan así a la importancia de mejorar la comunicación sobre estas alternativas como complemento al ahorro individual.
Solo el 27% de los ahorradores invierte
El estudio también identifica una brecha entre ahorrar e invertir. Solo el 27% de los ahorradores afirma invertir el dinero que consigue reservar cada mes con el objetivo de obtener una rentabilidad.
La proporción aumenta con la edad, los ingresos y el nivel de conocimiento financiero. Además, el 42% de los encuestados no conoce ningún producto de inversión.
Entre quienes sí invierten, los fondos son la opción preferida, con un 58%, seguidos de las acciones, con un 25%, y las Letras del Tesoro, con un 11%. Solo un 3% afirma invertir en oro.
Los resultados, según MAPFRE, ponen de relieve la importancia de seguir impulsando la educación financiera, fomentar los hábitos de ahorro desde edades tempranas y facilitar herramientas para planificar el futuro económico.