
Proyectos y Seguros analiza las tendencias identificadas por McKinsey que cambiarán los riesgos asegurables, los costes de los siniestros y los canales de contratación, y reivindica el papel del corredor ante la creciente complejidad de las pólizas.
El vehículo eléctrico, los ciberriesgos y la inteligencia artificial (IA) están llamados a transformar el sector asegurador en los próximos años. Así lo recoge el informe The strategic new arenas reshaping insurance, publicado por McKinsey, que identifica 18 ámbitos de alto crecimiento con capacidad para modificar el negocio asegurador, entre ellos la robótica, los centros de datos, los semiconductores y los nuevos tratamientos contra la obesidad.
Proyectos y Seguros ha analizado las principales conclusiones del estudio, que apuntan a cambios tanto en la naturaleza de los riesgos como en la valoración de los siniestros, el diseño de las coberturas y la distribución de los productos.
El coche eléctrico encarece las reparaciones y genera nuevos riesgos
La evolución tecnológica está contribuyendo a reducir el número de accidentes, pero también está incrementando el coste de determinados siniestros. El vehículo eléctrico es uno de los ejemplos destacados por el informe: sus reparaciones pueden resultar entre un 20% y un 30% más caras que las de los vehículos convencionales.
Además, los daños en la batería pueden provocar que el vehículo sea declarado siniestro total. A ello se suma el riesgo de incendio durante la recarga en garajes, una situación que puede afectar tanto al seguro del automóvil como al de hogar.
Estos cambios obligan a revisar las coberturas y los criterios de valoración de los riesgos para adaptarlos a las nuevas tecnologías.
Nieves García Maeso, directora de Tecnología de Proyectos y Seguros, advierte de que la tecnología no garantiza por sí sola una reducción de costes. A su juicio, es necesario identificar primero el problema que se quiere resolver y disponer de datos de calidad. La inteligencia artificial, añade, debe servir de apoyo al profesional para mejorar el análisis y el asesoramiento, no para sustituirlo.
El ciberseguro gana terreno entre particulares y empresas
La ciberseguridad es otra de las áreas que previsiblemente ganará protagonismo en el mercado asegurador. Según el análisis de Proyectos y Seguros, varias aseguradoras ya comercializan el ciberseguro personal como un producto independiente, una modalidad que la propia correduría distribuye y que considera llamada a extenderse entre familias y pequeñas y medianas empresas.
En el ámbito empresarial, un incidente de seguridad puede afectar simultáneamente a miles de asegurados, lo que introduce riesgos de acumulación comparables, en determinados aspectos, a los derivados de una catástrofe natural.
Los centros de datos, los semiconductores, la robótica, los drones y la industria espacial también destacan por el elevado capital que pueden concentrar y por su exposición a interrupciones de negocio.
La inteligencia artificial cambia la gestión de los seguros
McKinsey identifica la inteligencia artificial como una tecnología transversal para el conjunto del sector asegurador. Entre sus aplicaciones figuran la automatización de tareas, la gestión de siniestros y la detección del fraude.
El informe cita a Ping An, que automatiza cerca del 60% de sus siniestros de accidentes y salud, y a Zurich, que utiliza IA para detectar posibles fraudes en la mayoría de los más de 600.000 siniestros anuales de No Vida que gestiona.
Proyectos y Seguros también aplica estas herramientas a sus operaciones. Javier Tiemblo Sanchidrián, director de Inteligencia Artificial y Operaciones de la correduría, explica que la automatización permite reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas y destinar más recursos a la atención de los clientes.
En los seguros de Vida y Salud, el estudio apunta asimismo a que los nuevos fármacos contra la obesidad basados en agonistas del receptor GLP-1 podrían reducir las primas de determinados perfiles de asegurados, aunque su efecto dependerá de cómo evolucionen los riesgos y los modelos de tarificación.
Nuevos canales para contratar pólizas
La distribución también experimentará cambios. El informe prevé que aumente la contratación de seguros integrada en el proceso de compra de otros productos por internet, como sucede con las pólizas para bicicletas eléctricas frente al robo.
A más largo plazo, los asistentes de inteligencia artificial podrían buscar y contratar seguros en nombre de los clientes.
May Vázquez López, directora de Marketing de Proyectos y Seguros, destaca que cada vez más personas recurren a herramientas de IA para informarse sobre seguros. Por ello, considera importante que las corredurías expliquen su aportación y estén presentes en estos nuevos canales de búsqueda de información.
El desarrollo del vehículo autónomo compartido también puede modificar la distribución de las primas. McKinsey calcula que, en Estados Unidos, unos 5.000 millones de dólares en primas anuales podrían pasar del seguro de particulares al de empresas hacia 2030, debido a que la responsabilidad podría recaer en fabricantes y plataformas, en lugar de en los conductores.
El corredor gana relevancia ante la complejidad de las coberturas
Ante estos cambios, Proyectos y Seguros defiende que el asesoramiento profesional seguirá siendo necesario para ayudar a los clientes a comprender qué riesgos están cubiertos y cuáles quedan fuera de sus pólizas.
Ángel Vázquez López, director general comercial de Proyectos y Seguros, señala que la complejidad de las nuevas coberturas exigirá explicar con precisión las condiciones contractuales. Saber si un seguro incluye los daños en la batería de un vehículo eléctrico o determinadas modalidades de fraude digital puede depender de las condiciones específicas de cada producto.
La multiplicación de canales de contratación también puede generar duplicidades en las coberturas. Frente a una oferta vinculada a un único punto de venta, el corredor puede comparar propuestas de distintas aseguradoras y negociar condiciones para adecuarlas a las necesidades del cliente.
Innovación aseguradora con garantías regulatorias
La incorporación de inteligencia artificial al negocio asegurador debe tener en cuenta, además, las obligaciones normativas. El Reglamento europeo de Inteligencia Artificial establece requisitos específicos para determinados sistemas de alto riesgo, incluidos los utilizados para evaluar riesgos y calcular precios en seguros de Vida y Salud, así como obligaciones de transparencia en las interacciones con asistentes virtuales.
Desde Proyectos y Seguros consideran que el cumplimiento normativo debe integrarse desde el inicio en el desarrollo de estas soluciones. Nieves García Maeso resume este planteamiento en la necesidad de que innovación y responsabilidad avancen de forma conjunta.
El análisis de la correduría concluye que la transformación tecnológica no solo cambiará los productos y la gestión de los siniestros, sino también la forma de contratar y entender los seguros. En este escenario, la especialización y el asesoramiento serán elementos relevantes para adaptar la protección a los nuevos riesgos.