
Nationale-Nederlanden ha reforzado el seguimiento de los siniestros relacionados con la DANA Adam para facilitar la atención a los clientes afectados por las fuertes lluvias en distintos puntos de España. La compañía está priorizando las zonas con mayor incidencia y adaptando sus recursos a las necesidades derivadas del episodio meteorológico.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) nombró a Adam el pasado 16 de octubre como la primera DANA de gran impacto de la temporada 2026-2027. El episodio está dejando chubascos y tormentas fuertes o torrenciales, principalmente en el área mediterránea y Baleares, con riesgo de inundaciones en zonas bajas y crecidas repentinas en ramblas y cauces.
Ante esta situación, Nationale-Nederlanden mantiene un seguimiento continuo de los siniestros comunicados para identificar las áreas más afectadas y adecuar su respuesta. La aseguradora también está coordinándose con su red de profesionales y reparadores para facilitar la gestión de los daños y reducir, en la medida de lo posible, los tiempos de resolución.
Cómo comunicar los daños al seguro
La compañía recuerda a los asegurados la importancia de comunicar los daños tan pronto como sea posible, siempre que puedan hacerlo en condiciones de seguridad. Aportar la información y la documentación disponible permite facilitar la valoración del siniestro y agilizar su tramitación.
Nationale-Nederlanden analiza cada caso para determinar la vía de gestión más adecuada según la naturaleza y el alcance de los daños. Entre las opciones contempla la intervención de profesionales especializados o, cuando corresponda, la indemnización.
La aseguradora destaca que, durante episodios meteorológicos adversos, resulta fundamental que los clientes conozcan cómo actuar y dispongan de un proceso de atención que facilite la comunicación y resolución de sus incidencias.
Seguimiento de los siniestros durante el episodio meteorológico
La respuesta ante la DANA Adam se enmarca en el modelo habitual de gestión de Nationale-Nederlanden frente a fenómenos meteorológicos adversos. La compañía busca que la complejidad de estas situaciones no se traslade al cliente y acompañarle desde la comunicación del siniestro hasta su resolución.
La aseguradora continuará siguiendo la evolución de las lluvias y adaptando sus recursos en las zonas donde sea necesario para atender las incidencias que puedan producirse.