
Pablo de Ramón-Laca, presidente ejecutivo de Cesce, advierte del impacto de los conflictos geopolíticos y las barreras comerciales y defiende que la información de calidad permite convertir la incertidumbre en riesgos evaluables, asegurables y financiables.
La creciente fragmentación del comercio internacional y la multiplicación de los conflictos geopolíticos obligan a las empresas a reforzar sus estrategias de gestión del riesgo empresarial. Así lo ha señalado Pablo de Ramón-Laca, presidente ejecutivo de Cesce, durante un encuentro con empresarios y directivos de Girona, en el que ha defendido la importancia de disponer de información fiable y garantías adecuadas para tomar decisiones de inversión y expansión internacional.
En el desayuno empresarial celebrado el 8 de octubre en el Hotel Ultonia, bajo el título La economía mundial en la era de la geopolítica, el presidente de Cesce ha advertido de que las compañías operan en un entorno internacional más complejo, marcado por la rivalidad entre potencias, las restricciones comerciales y la incertidumbre económica.
Joaquim Montsant, director territorial de Cesce en Cataluña y Baleares, ha dado la bienvenida a los asistentes.
Más conflictos y barreras al comercio internacional
De Ramón-Laca ha descrito el actual escenario como un mundo más «complejo, dividido y enfrentado», en el que los conflictos y la rivalidad entre potencias han adquirido un carácter estructural.
Para ilustrar este cambio, ha señalado que en 2024 se registraron cerca de 80 conflictos armados activos, cuatro veces más que tras la Segunda Guerra Mundial. También ha apuntado que cada año se aprueban más de 1.500 medidas que restringen el comercio y que Estados Unidos aplicó en 2025 su mayor subida de aranceles desde 1930.
Pese a estas barreras, el presidente ejecutivo de Cesce ha subrayado que el comercio mundial no está desapareciendo, sino que atraviesa un proceso de transformación.
«Asistimos a un reajuste del comercio internacional, no a su desaparición», ha afirmado.
Como ejemplo, ha señalado que China redujo un 20% sus ventas a Estados Unidos, pero incrementó un 7% sus exportaciones a la Unión Europea, lo que supone una mayor competencia para las empresas europeas en su propio mercado.
La información convierte la incertidumbre en riesgo financiable
Ante este contexto, Cesce defiende que la gestión del riesgo debe integrarse en las decisiones estratégicas de las compañías y dejar de ser una cuestión limitada al ámbito financiero.
«Hace veinte años se decidía en el departamento financiero. Hoy se decide, o debería decidirse, en el comité de dirección», ha explicado De Ramón-Laca.
El presidente ejecutivo de Cesce ha advertido de que la incertidumbre puede frenar las inversiones cuando las empresas no disponen de información suficiente para evaluar los posibles escenarios adversos.
Frente a ello, ha defendido el valor de contar con información de calidad y mecanismos de cobertura que permitan analizar las amenazas, asegurar las operaciones y facilitar su financiación.
«La incertidumbre, acompañada de buena información, se convierte en riesgo evaluable. Y el riesgo evaluable es asegurable, y por tanto financiable», ha señalado. En su opinión, las empresas que actúan antes y con mejor información pueden obtener una ventaja en un entorno internacional cambiante.
El mensaje cobra especial relevancia para las compañías de Girona, que alcanzaron en 2025 un récord de 8.559 millones de euros en exportaciones, según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Ormuz, Ucrania e Indo-Pacífico, entre los principales riesgos
Entre los riesgos que Cesce vigila para los próximos 12 y 24 meses, De Ramón-Laca ha destacado tres focos geopolíticos: el estrecho de Ormuz, la guerra de Ucrania y las tensiones en el Indo-Pacífico.
El estrecho de Ormuz constituye un punto de atención por su importancia para el transporte de petróleo y por la posibilidad de que Irán reactive las amenazas sobre esta ruta.
En Ucrania, el conflicto se ha convertido en una guerra de desgaste, mientras que el Indo-Pacífico concentra una preocupación especial por sus posibles consecuencias económicas y comerciales.
Por el estrecho de Malaca circula una quinta parte del comercio mundial de mercancías, según los datos expuestos por el presidente de Cesce. Además, aunque considera baja la probabilidad de una invasión de Taiwán, ha señalado que ha aumentado durante los dos últimos años.
Estos escenarios pueden afectar a las rutas comerciales, los costes de transporte, el suministro de materias primas y la planificación de las empresas con actividad internacional.
Europa afronta un crecimiento más débil
El presidente ejecutivo de Cesce también ha advertido de la posición de desventaja de Europa frente a otras grandes economías.
Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional citadas durante el encuentro, la eurozona crecerá un 0,9% en 2026, frente al 2,3% previsto para Estados Unidos.
Entre los factores que lastran la economía europea ha destacado el coste de la energía: la industria europea paga entre cuatro y cinco veces más por el gas que la estadounidense. A ello se suman la ventaja tecnológica de Estados Unidos y la presión competitiva de China.
En este escenario, Cesce defiende que las empresas deben incorporar el análisis de riesgos a sus decisiones de inversión, financiación e internacionalización. La disponibilidad de información fiable y de garantías adecuadas se convierte así en un elemento clave para anticipar amenazas y mantener la actividad en un entorno geopolítico cada vez más exigente.