
La inteligencia artificial está transformando el panorama de la ciberseguridad, pero las empresas españolas aún no se sienten preparadas para afrontar este nuevo escenario. Según datos presentados por Accenture durante el encuentro Ciberespacio: España ante el reto de la Soberanía y la Seguridad Europea, solo el 5% de las organizaciones españolas considera que está preparada para hacer frente a las ciberamenazas potenciadas por la IA.
La jornada, organizada por el Club Diálogos para la Democracia con el patrocinio de Accenture, IndraMind y Fundación Paz y Cooperación, reunió a representantes de la Administración, las Fuerzas Armadas y la industria tecnológica para analizar los desafíos de la soberanía tecnológica y la ciberseguridad europea.
La soberanía tecnológica, clave para la seguridad
El vicealmirante Javier Roca, comandante del Mando Conjunto del Ciberespacio, defendió que “sin soberanía no hay seguridad” y subrayó que la protección del ciberespacio exige desarrollar capacidades tecnológicas propias.
Durante su intervención explicó que la soberanía actual debe sustentarse sobre tres pilares: la soberanía tecnológica, la soberanía operacional y la soberanía de los datos.
En este sentido, insistió en que disponer de tecnología no es suficiente si no se acompaña de talento y capacidades operativas que permitan proteger infraestructuras críticas y responder a amenazas cada vez más sofisticadas.
La IA obliga a acelerar las inversiones
Por parte de Accenture, María Jesús “Chus” Paniagua, managing director del Sector Público en España, destacó que la inteligencia artificial está cambiando profundamente el panorama de la ciberseguridad.
Según explicó, las inversiones en defensa y seguridad deben orientarse a construir capacidades de IA soberana, multimodelo y escalable, desarrolladas conjuntamente entre administraciones e industria para reforzar la autonomía estratégica europea.
Ciberseguridad y ciberdefensa, una estrategia común
El director general de IndraMind, Ignacio Martínez, defendió que la ciberseguridad y la ciberdefensa ya no pueden abordarse por separado, sino como elementos de una misma estrategia nacional y europea.
Martínez aseguró que la soberanía tecnológica no implica autarquía, sino la capacidad de decidir sobre tecnologías críticas, y destacó que la inteligencia artificial será determinante para transformar los datos en conocimiento y mejorar la toma de decisiones frente a amenazas híbridas.
Educación, talento y colaboración público-privada
La presidenta de Fundación Paz y Cooperación, Rosa Olazábal, puso el foco en la educación como uno de los pilares para construir la soberanía tecnológica del futuro.
Los participantes coincidieron en que Europa debe reforzar las inversiones en tecnología, inteligencia artificial, formación y talento, además de impulsar una colaboración más estrecha entre administraciones públicas, Fuerzas Armadas, empresas y centros de conocimiento para reducir dependencias estratégicas y fortalecer la industria tecnológica europea.
El encuentro concluyó con un mensaje compartido: la seguridad del siglo XXI se juega también en el ciberespacio y exige convertir la innovación tecnológica en capacidades reales para proteger a ciudadanos, empresas e infraestructuras críticas.