
Las insolvencias empresariales en Europa Central y Oriental podrían repuntar en 2026 tras un 2025 prácticamente estable, según el último informe de Coface, que advierte de una creciente fragmentación económica entre países y sectores.
Aunque en 2025 las insolvencias apenas crecieron un 0,26% (de 46.043 a 46.161 casos), el estudio revela un escenario cada vez más desigual, condicionado por factores nacionales como la política fiscal, la demanda externa y los marcos regulatorios.
Estabilidad aparente, pero con fuertes divergencias
Según explica Mateusz Dadej, economista regional de Coface, “las cifras generales sugieren estabilidad, pero la realidad subyacente es mucho más compleja”.
El análisis identifica tres patrones diferenciados en la región:
Países con fuerte aumento de insolvencias:
- Polonia (+17,8%)
- Eslovenia (+12,9%)
- Serbia (+9,6%)
- República Checa (+8,7%)
- Rumanía (+3,8%)
En muchos casos, el incremento responde al mayor uso de procesos de reestructuración y a un entorno de demanda débil e incertidumbre política.
Países con descensos significativos:
- Croacia (-18,6%)
- Eslovaquia (-14,5%)
- Lituania (-13%)
- Letonia (-7,4%)
- Hungría (-6,6%)
- Bulgaria (-6,2%)
Estos descensos reflejan una normalización tras el impacto de la crisis energética y la retirada de medidas de apoyo.
Mercados estables:
- Estonia (+1,1%)
Sectores más afectados: industria, construcción y transporte
A nivel sectorial, el informe de Coface identifica una mayor presión en sectores cíclicos:
- Manufactura
- Construcción
- Transporte
Estos sectores siguen siendo especialmente vulnerables a:
- Condiciones de financiación
- Debilidad de la demanda externa
- Impacto retardado de crisis de costes
Las pequeñas empresas son las más expuestas por su menor capacidad de absorción.
Energía y Alemania, factores clave de riesgo para 2026
De cara a 2026, Coface prevé un deterioro del entorno empresarial debido a:
- Repunte de precios del petróleo y gas
- Aumento de costes de producción
- Demanda todavía débil
La región, altamente dependiente de importaciones energéticas, es especialmente vulnerable.
Además, el incremento de insolvencias en Alemania, principal socio comercial, eleva el riesgo de contagio a través de las cadenas de suministro.
Perspectivas de Coface: más presión sobre liquidez y costes
Jarosław Jaworski, director general regional para Europa Central y Oriental de Coface, señala que, aunque existen factores positivos como:
- Mayor absorción de fondos europeos
- Posible recuperación de la demanda a finales de 2026
estos no compensarán totalmente los riesgos actuales.
En este contexto, recomienda a las empresas centrarse en:
- Gestión de liquidez
- Control de costes
- Evaluación del riesgo de contraparte
Un entorno cada vez más fragmentado
El informe concluye que la región evoluciona hacia un escenario más fragmentado, donde la evolución de las insolvencias dependerá cada vez más de factores locales y de la exposición a shocks externos.