Crowmie y JubílaMe reúnen a banca, gestoras y aseguradoras para impulsar la inversión en infraestructuras energéticas

Crowmie y JubílaMe reúnen a banca, gestoras, aseguradoras y mediadores para analizar el potencial de las infraestructuras energéticas como activo de inversión.

Crowmie y JubílaMe han reunido en Madrid a representantes de la banca, la banca privada, gestoras de activos, aseguradoras, mediadores y medios económicos para analizar el potencial de las infraestructuras energéticas como alternativa de inversión. El encuentro, celebrado el 29 de octubre en el Hotel Santo Mauro bajo el título «Viaje», abordó cómo un activo tradicionalmente reservado a grandes inversores institucionales está ganando espacio en el ámbito del ahorro y la inversión privada.

La jornada partió de una transformación del mercado energético: España produce ya más energía limpia de la que puede aprovechar en determinados momentos. Entre enero y julio de 2026 se registraron casi 700 horas con precios negativos de la electricidad. En este contexto, el desafío ya no se limita a generar energía, sino que se centra también en disponer de redes para transportarla y sistemas de almacenamiento para utilizarla cuando sea necesario.

La transición energética necesita capital privado

Fernando Dávila, CEO de Crowmie, abrió el encuentro con una reflexión sobre la transformación del sistema energético como una de las grandes decisiones de asignación de capital de esta década.

La demanda eléctrica peninsular creció un 3,4% en el último año, impulsada por la electrificación y los centros de datos, mientras que el 55,5% de la electricidad generada en 2025 tuvo origen renovable. Sin embargo, el desarrollo de las infraestructuras necesarias continúa requiriendo inversiones relevantes. Según los datos expuestos, están previstos unos 17.000 millones de euros para redes y se plantea un objetivo de 22,5 GW de almacenamiento para 2030.

«Producir ya no es lo difícil. Lo valioso ahora es tener la energía donde y cuando se necesita», resumió Dávila.

Por su parte, Ángel Ortiz, responsable de Customer Success de Crowmie, puso el foco en la necesidad de financiación. La inversión energética mundial alcanzará en 2026 un récord de 3,4 billones de dólares, aunque las necesidades estimadas se sitúan en una media de 5,6 billones anuales hasta 2030.

En este escenario, el capital privado adquiere un papel relevante. El encuentro también puso sobre la mesa el potencial del ahorro de los hogares españoles, que acumulan 1,114 billones de euros en depósitos.

Las infraestructuras energéticas como activo de inversión

Adrián Díaz, director de Operaciones de Crowmie, explicó cómo analizar una infraestructura energética desde una perspectiva financiera. Su planteamiento es abordarla como una operación de crédito y no como una apuesta tecnológica, atendiendo a cuatro elementos: el activo, el contrato, el pagador y el operador.

En el modelo presentado por Crowmie, una instalación fotovoltaica se arrienda a una comercializadora, que abona una cuota fija mensual. El impago está cubierto mediante un seguro de caución.

«Un buen activo no es el que más promete, sino el que mejor explica sus riesgos», señaló Díaz.

Durante la mesa redonda, Julio Fernández, CEO de JubílaMe, y Javier Echarri, responsable de Desarrollo de Negocio B2B2C de Crowmie, abordaron cómo acercar este tipo de inversión al ahorrador. Fernández relacionó esta oportunidad con la planificación financiera a largo plazo y la generación de rentas para la jubilación.

Echarri detalló el modelo de Crowmie, basado en un vehículo independiente para cada operación, una coinversión de entre el 3% y el 5%, mecanismos de liquidez y el objetivo de vender el activo entre el tercer y el quinto año.

La actividad de la firma refleja el crecimiento de esta propuesta. Crowmie ha financiado 11,2 millones de euros durante 2026, una cifra superior al volumen alcanzado en todo 2025. En conjunto, la compañía cuenta con 28 MW financiados en 22 operaciones y más de 1.500 inversores procedentes de 36 países.

Aseguradoras y mediadores, claves para acercar esta inversión al ahorrador

El encuentro concluyó con una reflexión sobre el papel de los intermediarios y los agentes del mercado financiero y asegurador en el desarrollo de esta clase de activo. Aseguradoras, mediadores, entidades bancarias, plataformas y gestoras pueden contribuir a acercar estas oportunidades de inversión al ahorrador, facilitando información y asesoramiento sobre sus características y riesgos.

«La energía ha dejado de ser solo un sector para convertirse en una clase de activo. Nuestro trabajo es que se pueda entender, medir y tener en cartera», afirmó Echarri.

La principal conclusión de «Viaje» fue que el modelo de inversión en infraestructuras energéticas ya existe y que uno de los retos para extenderlo es facilitar su conocimiento y distribución. Para ello, la información rigurosa y el asesoramiento serán relevantes a la hora de conectar las necesidades de financiación de la transición energética con el ahorro privado.

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