El 45,4% de los cántabros con problemas de salud mental sufre también soledad no deseada

El 45,4% de los cántabros con problemas de salud mental sufre también soledad no deseada

El 45,4% de los cántabros con problemas de salud mental sufre soledad no deseada, según revela el nuevo estudio de Fundación ONCE y Fundación AXA presentado en Santander. El estudio de Cantabria constata una estrecha relación entre ambos problemas y una mayor prevalencia conjunta que la media estatal.


El 45,4% de los cántabros con problemas de salud mental se sienten además solos, frente al 49,1% de la media nacional, tal y como evidencia el estudio sobre Salud Mental y Soledad no Deseada 2026 en Cantabria, impulsado por Fundación ONCE y Fundación AXA en el marco del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES) y presentado este martes en Santander.

Salud mental y soledad no deseada 2026

El trabajo pone de manifiesto también que el porcentaje de cántabros que dicen sentirse solos sin querer estarlo (19%) es ligeramente inferior al de la media estatal (20,2%), aunque “marcadamente cronificado”; que las personas afectadas por salud mental (27%) superan en tres puntos a la media del conjunto de España, y que un tercio de la población cántabra convive con una de estas dos situaciones o con las dos a la vez (frente al 12% del conjunto estatal).

Estudio sobre soledad no deseada y salud mental en Cantabria 2026

El trabajo se dio a conocer este martes en la sede de ONCE en Santander. El objetivo es poner sobre la mesa la relación entre soledad no deseada y salud mental en esta comunidad, identificando particularidades, factores asociados y posibles ámbitos de actuación. Como el estudio estatal, analiza la situación de la soledad no deseada, de la salud mental y de la relación entre ambas y concluye que las dos están estrechamente relacionadas. Soledad no deseada

Apartado centrado en la soledad no deseada

El rasgo más singular de Cantabria es la elevada persistencia del fenómeno, ya que prácticamente la mitad de las personas en situación de soledad (49,5%) lleva cinco o más años en esta situación y el 70,4% al menos tres.

La soledad reciente (menos de un año) es residual en la comunidad (1,3%), muy por debajo del conjunto de España (10,4%), “lo que dibuja un perfil de soledad más cronificada y con menor entrada de nuevos casos que el promedio estatal”.
La brecha de género en el problema de soledad no deseada es inferior en esta comunidad que en el conjunto del Estado. Así, el 19,9% de las mujeres cántabras se encuentra en situación de soledad no deseada, frente al 18% de los hombres (brecha de solo 1,9 puntos, muy inferior a los 6,6 puntos nacionales).

Salud mental

En cuanto a la salud mental, en conjunto, los datos apuntan a una carga sistemáticamente más elevada en Cantabria que en el promedio estatal en prácticamente todos los segmentos sociodemográficos analizados y en un contexto de empeoramiento generalizado de la salud mental entre 2024 y 2026 a nivel nacional.

Así, el informe detalla que del 27,2% de cántabros con problemas de salud mental, el 19,3% está diagnosticado (casi seis puntos por encima de la media estatal, que se sitúa en el 13,3%), frente al 7,9% que no lo está (10,6% en el conjunto del Estado), pero que sospecha tenerlos.

Con respecto a los problemas de salud mental diagnosticados más frecuentes en Cantabria, son la depresión (15,2%) y la ansiedad (13,4%), con prevalencias superiores a las observadas en el conjunto de España (12% y 11,5%, respectivamente).

Un hecho que debe “ser vigilado”: el de la automedicación.

Explica en este sentido el informe que el consumo actual de fármacos relacionados con la salud mental es “notablemente mayor en Cantabria” (18,6% en la última semana, frente al 14,2% nacional), lo que configura un perfil más medicalizado. Al mismo tiempo, casi un tercio (32,6%) de las personas con un diagnóstico clínico de salud mental en Cantabria no recibe ningún tipo de apoyo (ni psicológico ni farmacológico), casi ocho puntos por encima del promedio nacional (24,7%). Soledad y salud mental

El estudio constata que la soledad no deseada y la salud mental están estrechamente relacionadas también en Cantabria, donde, como en el resto del Estado, la prevalencia del primer problema se multiplica casi por cinco entre las personas aquejadas también del segundo. De esta forma, el 45,4% de quienes sufren por salud mental padecen soledad no deseada, frente al 9,2% de quienes no tienen problemas de salud mental, una brecha de 36,2 puntos porcentuales.

Casi dos de cada tres personas en situación de soledad no deseada (64,8%) presentan problemas de salud mental, y de ellas el 46,3% cuenta ya con diagnóstico clínico (12 puntos por encima del promedio nacional (34,3%)). Esto, subraya el informe, sitúa al sistema sanitario cántabro “en una posición privilegiada” para la detección precoz de la soledad, ya que casi la mitad del colectivo en soledad está ya en contacto con él por motivos de salud mental.

Y, de manera combinada, más de un tercio de la sociedad cántabra (34,9%) convive con uno de los dos problemas y una parte “significativa” de esta población, con los dos. “Esta acumulación de vulnerabilidades”, advierte el informe, “es más intensa que en el conjunto del Estado”.

También te puede interesar: