
El empleo en banca y seguros en España crece un 6,2% en 2025 hasta 492.822 ocupados, con peso del 2,2% en el mercado laboral, según informe de Randstad. El mercado laboral del sector financiero en España presenta equilibrio de género con una presencia femenina del 50,8%.
El sector de Banca y Seguros en España alcanzó en el cuarto trimestre de 2025 un total de 492.822 personas ocupadas. Supone un crecimiento interanual del 6,2% respecto al mismo periodo del año anterior. El sector representa ya el 2,2% del empleo total en España y mantiene un comportamiento positivo en sus principales segmentos de actividad, especialmente en las actividades auxiliares. Así lo revela el último informe Mercado de trabajo en el sector de Banca y Seguros, elaborado por Randstad Research, el centro de estudios de Randstad, la empresa de talento líder en España.
La evolución positiva del empleo se sustenta en el comportamiento de los tres grandes segmentos del sector
Los servicios financieros concentran el 53% de la ocupación, con 261.078 profesionales; seguidos de los seguros, reaseguros y fondos de pensiones privados, que representan el 28% con 135.987 ocupados; y de las actividades auxiliares, que reúnen el 19% restante con 95.757 trabajadores.
Las actividades auxiliares se consolidan como el principal motor de crecimiento del sector, al registrar un incremento interanual del 25,5%. Por su parte, el segmento de Seguros crece un 8,2%, mientras que Servicios financieros registra un ligero descenso del 0,4%, manteniendo en conjunto una evolución estable del empleo.
Ana Casqueiro, responsable de cuentas estratégicas del sector banca de Randstad
“El sector de Banca y Seguros continúa mostrando una evolución muy sólida en términos de empleo, con un crecimiento especialmente destacado en las actividades auxiliares. Al mismo tiempo, el mercado laboral afronta retos estructurales relevantes, como el envejecimiento de las plantillas y la necesidad de incorporar perfiles tecnológicos capaces de responder a la transformación digital y al avance de la inteligencia artificial”.
Alta cualificación y equilibrio de género
El sector destaca por su elevado nivel de cualificación. El 71% de las personas ocupadas cuenta con estudios universitarios, un porcentaje que se eleva hasta el 83,3% en Servicios financieros. En este segmento, además, solo el 8,9% de los profesionales tiene estudios no profesionales.
Seguros, reaseguros y fondos de pensiones privados registran la mayor proporción de ocupados con estudios no profesionales, con un 21,6%, mientras que las actividades auxiliares destacan por concentrar el mayor peso de profesionales con formación profesional, con un 23,5%.
Estructura ocupacional
El empleo está liderado por los técnicos y profesionales científicos y de apoyo, que representan el 59,5% del total. Les siguen los contables, administrativos y otros empleados de oficina, con un 28,8%, y los directores y gerentes, con un 10,6%. En conjunto, estas tres categorías concentran el 98,9% del empleo total, reflejando el alto grado de especialización del sector.
En términos de género, el empleo se mantiene prácticamente equilibrado
De las cerca de 493.000 personas ocupadas en el sector, 250.000 son mujeres, lo que representa el 50,8%, una cifra superior a la media nacional. La presencia femenina es especialmente significativa en seguros, reaseguros y fondos de pensiones privados, donde alcanza el 63%, mientras que en servicios financieros y actividades auxiliares la distribución entre hombres y mujeres es más homogénea.
La transformación tecnológica redefinirá el empleo financiero
De cara a 2030, el sector avanzará hacia modelos de trabajo con una mayor integración entre personas y tecnología, por encima de la media global. Se prevé un aumento de la automatización y de los modelos de trabajo mixtos, así como una reducción de las tareas realizadas exclusivamente por personas, lo que incrementará la necesidad de reciclaje profesional y adaptación a nuevos roles.
Entre las tecnologías con mayor impacto en el sector destacan la inteligencia artificial y el procesamiento de la información, los robots y sistemas autónomos, así como las tecnologías cuánticas y de encriptación. Asimismo, tendencias como la ampliación del acceso digital, la adaptación al cambio climático y un menor ritmo de crecimiento económico condicionarán la evolución del sector durante los próximos años.