El modelo de pensiones sueco garantiza una jubilación equivalente al 70% del salario previo

El modelo de pensiones sueco combina reparto, capitalización y pensiones de empleo para alcanzar una jubilación equivalente al 70% del salario previo.

El modelo de pensiones sueco combina suficiencia de ingresos durante la jubilación y sostenibilidad financiera mediante un sistema que integra pensión pública, ahorro obligatorio y prestaciones complementarias vinculadas al empleo. Según el informe Suecia: el arte de equilibrar pensiones generosas y sostenibles, a través de un sistema multipilar, elaborado por el Instituto Santalucía, la pensión total de los nuevos jubilados con salario medio equivale aproximadamente al 70% de sus ingresos previos a la jubilación.

El análisis, realizado por Fernando Martínez-Cue, socio fundador de Martínez-Cue & Asociados y asociado a LoRIS Retirement, recoge datos de la Agencia Sueca de Pensiones correspondientes a 2024. El estudio examina las claves de un sistema que combina distintas fuentes de ingresos para la jubilación con mecanismos destinados a adaptarse a los cambios demográficos y económicos.

Un sistema público que combina reparto y capitalización

Una de las particularidades del modelo sueco es que la propia pensión pública integra dos mecanismos de financiación: el reparto y la capitalización individual. Los trabajadores cotizan un 18,5% de sus ingresos pensionables, distribuido entre ambos sistemas.

La mayor parte, un 16%, se destina al sistema de reparto de aportación definida. En este modelo, las cotizaciones de los trabajadores actuales financian las pensiones que se abonan en ese momento, mientras cada persona acumula derechos de jubilación registrados en una cuenta individual virtual mediante el sistema de cuentas nocionales.

El 2,5% restante se dirige a la Premiepension, el componente de capitalización individual obligatoria. Las aportaciones se invierten en fondos y se acumulan para financiar una parte de la futura pensión del trabajador.

Esta combinación permite integrar la financiación de las prestaciones actuales con un componente de ahorro invertido a largo plazo.

Ajustes automáticos para afrontar el envejecimiento

El modelo sueco incorpora mecanismos automáticos para preservar el equilibrio financiero del sistema ante los cambios demográficos y económicos. Entre ellos figura la vinculación de la edad objetivo de jubilación a la evolución de la esperanza de vida, así como la adaptación de las prestaciones a distintos factores económicos y demográficos.

José Manuel Jiménez Rodríguez, director del Instituto Santalucía, destaca la capacidad del sistema para combinar ingresos adecuados durante la jubilación con medidas orientadas a garantizar su sostenibilidad.

«La experiencia sueca muestra que es posible mantener niveles adecuados de ingresos durante la jubilación y, al mismo tiempo, preservar la sostenibilidad del sistema», afirma Jiménez Rodríguez. El directivo subraya también la importancia de combinar distintas fuentes de ingresos y disponer de mecanismos que permitan adaptar el modelo a los cambios a largo plazo.

Nueve de cada diez trabajadores tienen una pensión complementaria

La pensión pública no constituye la única fuente de ingresos para la jubilación en Suecia. Aproximadamente nueve de cada diez trabajadores por cuenta ajena cuentan con una pensión complementaria vinculada a su empleo.

Estos sistemas se articulan principalmente mediante acuerdos de negociación colectiva entre empresas y trabajadores y constituyen un segundo elemento de protección económica durante la jubilación.

A esta estructura se suma una política de información al ciudadano. Cada año, la Agencia Sueca de Pensiones envía el denominado «sobre naranja», un documento que informa a los trabajadores sobre los derechos acumulados en las dos partes contributivas de su pensión pública.

Esta información facilita el seguimiento de los derechos generados y ayuda a los ciudadanos a tomar decisiones sobre su jubilación y sus necesidades de ahorro complementario.

Suecia, entre los sistemas de pensiones mejor valorados

La combinación de ingresos públicos, pensiones vinculadas al empleo, mecanismos de ajuste e información al ciudadano sitúa al modelo sueco entre los sistemas de pensiones mejor valorados internacionalmente.

El Mercer CFA Institute Global Pension Index 2025 coloca a Suecia en el sexto puesto mundial, con una calificación B+ y una valoración A en el apartado de integridad.

El análisis del Instituto Santalucía presenta el caso sueco como una referencia para estudiar cómo diferentes pilares de ingresos y mecanismos de adaptación pueden contribuir a equilibrar la suficiencia de las pensiones y la estabilidad financiera del sistema a largo plazo.

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