
El precio de la gasolina y el diésel experimenta una subida del 22% interanual a partir de agosto. Análisis sobre el impacto económico del coste de los carburantes en los desplazamientos estivales.
A partir del 1 de agosto, el precio de la gasolina y el diésel volverá a subir alrededor de cinco céntimos por litro, situando el coste de los carburantes hasta un 22% por encima del registrado hace un año. Un escenario que obligará a miles de conductores a destinar más presupuesto a sus vacaciones.
Midas recuerda que un vehículo correctamente revisado puede marcar la diferencia en el consumo de combustible. De hecho, adoptar unos hábitos de conducción eficientes y realizar un mantenimiento preventivo antes de iniciar un viaje puede suponer un ahorro de hasta el 15% de combustible, además de reducir el riesgo de averías y mejorar la seguridad en carretera.
Francisco Javier Fuentes, formador de Midas España
«Con el precio de los carburantes al alza, cada litro cuenta. Muchas veces pensamos que el ahorro depende únicamente de la forma de conducir, pero el estado del vehículo también juega un papel fundamental. Una revisión previa permite mejorar la eficiencia del motor, optimizar el consumo y afrontar los viajes con mayor tranquilidad y seguridad».
Seis claves para gastar menos combustible este verano
Con pequeños gestos antes de ponerse al volante es posible reducir el consumo de combustible, mejorar la eficiencia del vehículo y afrontar los desplazamientos con mayor tranquilidad. Por ello, los expertos de Midas comparten seis recomendaciones para minimizar el gasto en carburante durante la operación salida sin renunciar a la seguridad ni al confort en carretera.
Conducción suave con motor frío
Uno de los puntos donde es posible economizar el gasto de combustible es al arrancar el coche. Al iniciar la marcha, el motor está frío, por lo que es aconsejable realizar una conducción suave, sin acelerones bruscos y manteniendo unas revoluciones del motor bajas hasta que el coche alcance los 90ºC (momento en el que la regulación de combustible es óptima).
Durante este periodo inicial, la electrónica de la gestión del motor regula el momento y tiempo de inyección, teniendo que aumentar la cantidad de combustible para tener un buen funcionamiento del motor. Por tanto, si en estos primeros instantes se realiza una conducción con un elevado régimen del motor, inevitablemente se incrementa aún más dicho consumo.
Aprovecha el freno motor
En muchas ocasiones, se tiende a pensar que el ahorro de combustible sólo puede producirse evitando acelerones bruscos y no circulando a altas velocidades o con el motor muy revolucionado. Siendo cierto, la realidad es que en las frenadas también es posible optimizar el consumo de combustible. Para ello, aprovecha el freno motor (reducir marchas para aminorar la velocidad). De esta forma, puedes aumentar en un 2% el ahorro de combustible.
Conducir en marchas largas
Para lograr una conducción eficiente, los expertos aconsejan circular con marchas largas. Además, recomiendan tener en cuenta el indicador del display, que indica cuándo cambiar de marcha en los coches actuales. Esta indicación es clave para optimizar el consumo del combustible, así como llevar el coche con un tipo de conducción adecuada.
Si el coche tiene “Modos de Conducción”
Se debe escoger el modo “ECO”, ya que de esta forma el consumo se reduce y además se contamina menos. Así, evitarás que el motor se revolucione más de lo necesario y ahorrarás combustible, mientras conduces de una forma más sostenible. Este es un consejo que se puede aplicar tanto en carretera como en ciudad.
Comprueba que los filtros se encuentran en perfecto estado
Además de redefinir los hábitos de conducción, es clave revisar el estado del motor del vehículo. Más concretamente, el filtro de combustible, que es el encargado de evitar que le lleguen impurezas al sistema de alimentación de combustible. Si se encuentra en perfecto estado, estaremos evitando un sobreesfuerzo al motor y, por tanto, estaremos ahorrando combustible. Por este motivo, es indispensable comprobar que se encuentra en buen estado . De lo contrario, reemplazarlo acorde a las recomendaciones del fabricante.
Vigilar el estado de los neumáticos
Las ruedas influyen directamente en el consumo de combustible. Son los únicos elementos del coche que están en contacto con el suelo, por lo que un buen estado de los neumáticos y una correcta presión harán que el consumo de combustible del vehículo sea menor. Si las ruedas no tienen la presión idónea que indica el fabricante, el vehículo tendrá que utilizar más fuerza para desplazarse.
El mantenimiento como asignatura pendiente de muchos conductores
La importancia de revisar el vehículo antes de emprender un viaje largo queda reflejada en los datos del II Observatorio Midas de la Movilidad. Según este estudio, más de la mitad de los conductores españoles ha pospuesto alguna reparación de su vehículo durante el último año, una práctica que puede afectar tanto a la seguridad como a la eficiencia del automóvil y traducirse en un mayor consumo de combustible.
Solo el 42,9% de los conductores realiza una revisión preventiva antes de acudir a la ITV, mientras que casi uno de cada cinco (18,8%) ha tenido que repetir la inspección en los últimos dos años por defectos detectados durante la revisión.
Entre las incidencias más habituales figuran los fallos en el sistema de alumbrado (20,5%), el desgaste de los neumáticos (20,4%) y las emisiones contaminantes (19,9%), aspectos directamente relacionados con el mantenimiento del vehículo y que, además de comprometer la seguridad, pueden influir negativamente en su eficiencia y consumo de combustible.