
El primer Informe de Impacto Social y Económico del Sector Funerario en España, elaborado por la Universidad de Salamanca y Sigma Dos para el OSF, cuantifica por primera vez la contribución económica de una actividad que genera 2.240 millones de impacto directo y mantiene un amplio tejido de pequeñas empresas.
El sector funerario en España genera un impacto económico total de 4.108 millones de euros y sostiene 13.234 empleos en todo el territorio. Son las principales conclusiones del primer Informe de Impacto Social y Económico del Sector Funerario en España, elaborado por la Universidad de Salamanca y Sigma Dos para el Observatorio de los Servicios Funerarios (OSF).
El estudio se ha presentado en la segunda jornada del V Encuentro OSF, celebrado en el Ateneo de Madrid bajo el lema “Cuidar y acompañar: el impacto real de los servicios funerarios y de cementerios en el siglo XXI”.
El informe cuantifica por primera vez la aportación económica de una actividad que, según el estudio de opinión presentado en la primera jornada del encuentro, es considerada un servicio esencial por el 82,7% de los ciudadanos.
4.108 millones de impacto económico
El impacto económico total del sector alcanza los 4.108 millones de euros, distribuidos entre distintas vías de generación de actividad.
El impacto directo de las empresas funerarias asciende a 2.240 millones de euros, el 54,5% del total. A esta cifra se suman 1.315 millones de euros de impacto indirecto, asociado a proveedores y otros sectores; 535 millones de impacto inducido, generado por el consumo de los trabajadores del sector, y otros 19 millones destinados a conocimiento, incluyendo innovación tecnológica, formación, propiedad intelectual, asesoramiento legal y estructuras de colaboración.
Según datos del INE correspondientes a 2023, el sector factura 1.689,8 millones de euros, equivalente al 0,11% del PIB español.
“El sector funerario puede parecer pequeño en términos de PIB, pero su actividad arrastra a muchos otros sectores. Buena parte de cada euro que generan estas empresas se transmite a proveedores, a salarios y al consumo en el territorio”, explica Santiago M. López, catedrático de la Universidad de Salamanca y responsable técnico del informe.
Más de 13.000 empleos
El sector cuenta con 13.234 trabajadores, que representan el 0,054% de la población activa y generan el 0,052% del valor añadido de la economía española.
Según el estudio, estas cifras sitúan la productividad del sector prácticamente al nivel de la media nacional, pese a tratarse de una actividad de servicios con un elevado componente de atención personal.
Precisamente, el peso del factor humano se refleja en la estructura de costes. Un tercio de cada euro de gasto se destina a personal, mientras que los aprovisionamientos representan el 26% y el resto de gastos de explotación, el 22%.
Un sector con una estructura financiera saneada
El informe describe también un sector con una posición financiera sólida. El 69% de la financiación procede de recursos propios, mientras que las reservas representan el 44%.
El endeudamiento se sitúa en el 30% y mantiene una tendencia descendente. Por su parte, el EBITDA alcanza el 20,5%, el resultado de explotación se sitúa entre el 14% y el 15% y la rentabilidad financiera alcanza el 12%.
En los últimos 10 a 15 años, los ingresos de las empresas funerarias han crecido a un ritmo medio del 3% anual.
Sin embargo, el informe introduce un matiz en la evolución posterior a 2021: los ingresos han seguido aumentando pese al descenso de las defunciones, pero la inflación habría absorbido prácticamente ese crecimiento.
“Desde 2021 los ingresos crecen mientras bajan las defunciones, pero la inflación absorbe prácticamente ese incremento. No estamos ante un sector que gane más por cada servicio, sino ante uno que sostiene sus costes y mantiene la inversión”, señala Santiago M. López, catedrático de la Universidad de Salamanca y responsable técnico del informe.
Un tejido empresarial formado por pequeñas empresas
El sector funerario presenta además una estructura empresarial caracterizada por la presencia de compañías de pequeña dimensión. El 73% de las empresas cuenta con entre uno y diez trabajadores.
Por comunidades autónomas, Galicia, Comunidad Valenciana y Andalucía concentran el 43% de las empresas del sector.
La actividad también genera efectos sobre otros sectores económicos. Ocho de cada diez euros destinados a compras se dirigen a otras empresas privadas y el 93,8% de las compañías trabaja con particulares o autónomos.
Entre las principales partidas de aprovisionamiento figuran la limpieza, consultoría e ingeniería, féretros y urnas, así como floristería y ornamentación. Además, más de la mitad de las empresas realizó inversiones en activos fijos o instalaciones.
“Detrás de estas cifras hay 13.234 profesionales y un tejido de pequeñas empresas presente en todo el territorio, también allí donde apenas quedan servicios. Cuidar y acompañar a las familias es también actividad económica, empleo estable y arraigo local”, afirma María Dolores Asensi, presidenta del Observatorio de los Servicios Funerarios (OSF).
El debate sobre el IVA de los servicios funerarios
La presentación del informe se produce un día después de que el OSF difundiera otro estudio sobre la percepción social de los servicios funerarios. Según ese informe, el 82,7% de los ciudadanos considera que se trata de un servicio esencial, mientras que el 84% considera injusto el IVA del 21% que se aplica actualmente.
Para Asensi, la combinación de ambos estudios aporta una nueva perspectiva al debate sobre la fiscalidad del sector.
“Ayer supimos que ocho de cada diez ciudadanos consideran esencial este servicio y que ocho de cada diez creen injusto que tribute al tipo máximo. Hoy sabemos, además, lo que aporta a la economía española. Con las dos cosas sobre la mesa, la revisión de la fiscalidad de los servicios funerarios deja de ser una petición del sector para convertirse en una cuestión de coherencia”, señala la presidenta del OSF.
El V Encuentro OSF aborda el futuro del sector
La segunda jornada del V Encuentro OSF también aborda cuestiones relacionadas con la creación de valor en los servicios sociosanitarios, las políticas públicas de cuidado y acompañamiento, la atención en el territorio, la empresa familiar y los seguros de decesos.
La jornada cuenta con participación del Ministerio de Sanidad y concluye con la intervención institucional de Miguel Garrido, presidente de CEIM-CEOE.
El encuentro reúne a representantes de empresas funerarias, aseguradoras, administraciones, universidad, sector sociosanitario y medios de comunicación. La primera jornada culminó con la entrega de los II Premios OSF y los II Premios OSF de Comunicación en la Galería de las Colecciones Reales.