
Fundación Inade ha puesto el foco en la necesidad de contar con conocimiento especializado y una gestión preventiva para afrontar riesgos cada vez más complejos en ámbitos como la construcción y las ciencias de la vida. Así se puso de manifiesto durante una nueva sesión de Espacio Inade, celebrada el pasado 19 de mayo y que reunió a más de 300 profesionales del seguro, la gerencia de riesgos y el ámbito empresarial.
La jornada contó con la participación de ASEFA y Berkley España, compañías integrantes del Consejo Asesor de Fundación Inade, que analizaron los principales desafíos aseguradores de dos sectores especialmente exigentes desde el punto de vista técnico y regulatorio.
Las garantías trienales ganan relevancia en la calidad de la edificación
La primera intervención corrió a cargo de Roberto Sepúlveda Nicolás, responsable del Departamento de Construcción de ASEFA, quien abordó el papel de las garantías trienales dentro del marco de protección establecido por la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE).
Durante su exposición explicó las diferencias entre el seguro decenal de daños, destinado a cubrir defectos estructurales durante diez años, y las garantías trienales, que protegen frente a daños que afectan a la habitabilidad de las viviendas durante un periodo de tres años.
Sepúlveda destacó que estas coberturas han adquirido una importancia creciente por su vinculación con aspectos que inciden directamente en el bienestar de los usuarios, como la eficiencia energética, el aislamiento térmico y acústico, la ventilación o la protección frente a humedades y filtraciones.
Asimismo, señaló que las garantías trienales actúan también como un mecanismo de mejora de la calidad constructiva, ya que exigen controles técnicos especializados, supervisión rigurosa de los proyectos y cumplimiento normativo.
Durante la sesión se analizaron algunas de las patologías más frecuentes detectadas en las viviendas, entre ellas problemas acústicos, puentes térmicos, humedades, defectos en instalaciones y fallos de ventilación, cuestiones estrechamente relacionadas con las actuales exigencias de sostenibilidad y eficiencia energética.
Life Sciences: riesgos con un tratamiento asegurador específico
La segunda ponencia estuvo a cargo de Juan Manuel Tomé, Head of Proposition Development Affinities, Life Science & Cyber para Berkley España y Portugal, quien analizó los riesgos propios del ecosistema Life Sciences y defendió la necesidad de abordarlos mediante soluciones aseguradoras especializadas.
Bajo el título “Life Sciences: un riesgo que no se puede tratar como uno más”, el directivo explicó que este tipo de actividad presenta características diferenciales debido a su elevada regulación, la complejidad de los procesos y el potencial impacto sobre la salud humana y animal.
Tomé subrayó que empresas aparentemente similares pueden presentar perfiles de riesgo muy distintos en función de factores como la cultura de cumplimiento normativo, la madurez de sus sistemas de calidad o su relación con las autoridades reguladoras.
También incidió en el carácter “long tail” de estos riesgos, donde errores cometidos años atrás pueden generar reclamaciones o crisis con importantes consecuencias económicas y reputacionales mucho tiempo después.
La intervención incluyó ejemplos reales relacionados con incidencias en ensayos clínicos o fallos microbiológicos en procesos de fabricación externalizados, situaciones que evidencian la importancia de la trazabilidad, la supervisión y la capacidad de respuesta ante incidentes.
Según explicó, las aseguradoras especializadas y los corredores con conocimientos técnicos desempeñan un papel fundamental como socios estratégicos de las empresas del sector, aportando seguridad jurídica, adecuación de coberturas y acompañamiento a largo plazo.
Formación continua para los profesionales del seguro
La sesión fue clausurada por Adolfo Campos, director de Fundación Inade, quien recordó que la asistencia a las jornadas de Espacio Inade computa como dos horas de formación continua para los distribuidores de seguros, contribuyendo tanto a la actualización profesional como al cumplimiento de las obligaciones formativas del sector.