
La riqueza financiera de los hogares españoles creció un 9,6% en 2025, alcanzando los 3,4 billones de euros y duplicando el promedio de Europa Occidental. Los valores financieros crecen un 15,5% y superan por primera vez el 50% de los activos totales de las familias.
Los activos financieros de los hogares españoles crecieron un 9,6% en 2025, hasta alcanzar los 3,4 billones de euros, según la 17ª edición del Global Wealth Report (Informe Global de Riqueza) de Allianz, que analiza los activos y las deudas de los hogares en cerca de 60 países. El crecimiento registrado en España más que duplica el de Europa Occidental (4,5%) y se sitúa también por encima del incremento global (8,6%).
El avance fue especialmente significativo en los valores, que aumentaron un 15,5%, frente al 4,7% de los depósitos y el 3,9% de los seguros y pensiones. Como resultado, los valores representan ya el 50,2% de los activos financieros de los hogares españoles, por encima tanto de Europa Occidental (36,8%) como de la media mundial (46,9%).
También en términos reales España presenta una evolución diferencial. Descontando el efecto de la inflación, los activos financieros de los hogares españoles aumentaron un 6,7% en 2025 y acumulan desde 2019 un crecimiento del 12,5%, frente a apenas un 0,5% en Europa Occidental.
Más ahorro y 2,6 billones de euros de riqueza financiera neta
Las nuevas aportaciones al ahorro de los hogares españoles aumentaron un 2,2%, hasta los 92.900 millones de euros. Los depósitos concentraron el 52,1% de este nuevo ahorro, mientras que los valores representaron el 35,5% y los seguros y pensiones, el 9,5%.
Dentro de la inversión en valores destaca el papel de los fondos de inversión, que concentraron prácticamente la totalidad de las nuevas aportaciones a esta categoría, con 49.100 millones de euros.
La deuda de los hogares aumentó un 4,6%, hasta los 796.600 millones de euros, un ritmo inferior al crecimiento de los activos. Como consecuencia, los activos financieros netos avanzaron un 11,1%, hasta alcanzar los 2,6 billones de euros.
Con un patrimonio financiero neto de 55.300 euros per cápita, España ocupó en 2025 el puesto 20 entre los países más ricos del mundo.
La riqueza mundial alcanza un nuevo máximo
El fuerte comportamiento de España se produce en un ejercicio en el que la riqueza financiera de los hogares volvió a alcanzar máximos a escala mundial. Los activos financieros globales aumentaron un 8,6% en 2025, hasta el récord de 268,4 billones de euros, pese a un contexto económico y geopolítico desafiante.
Sin embargo, el crecimiento procedió fundamentalmente de la evolución de los mercados y no de nuevas aportaciones de ahorro. La subida de los precios de los activos generó aproximadamente cuatro de cada cinco euros de nueva riqueza, mientras que el nuevo ahorro descendió un 5,4%, hasta los 4,1 billones de euros.
Ludovic Subran, economista jefe y director de inversiones de Allianz
“La riqueza global alcanzó otro récord en 2025, pero eso es solo la mitad de la historia”, señala. “Desde 2019, los activos financieros nominales han crecido un 50%, pero en términos reales, descontando la inflación, solo han crecido un 23%. La situación es peor en Europa Occidental, donde los activos financieros en términos reales han subido un 0,5% respecto a 2019. Es un 21% en Norteamérica y un 70% en China”.
La composición de las carteras marca la diferencia
La evolución de 2025 vuelve a poner de manifiesto la creciente importancia de cómo distribuyen los hogares sus ahorros. A escala mundial, los valores aumentaron un 12,4%, más del doble que los depósitos (5,7%) o los seguros y pensiones (5,0%), elevando su peso dentro de los activos financieros globales hasta un máximo histórico del 46,9%.
Los hogares norteamericanos, con un 60,7% de sus carteras invertidas en valores, se beneficiaron especialmente del comportamiento de los mercados. La región generó el 51,4% del incremento mundial de los activos financieros.
La diferencia adquiere especial relevancia a largo plazo: durante la última década, las revalorizaciones de los activos han representado el 71% del crecimiento de los activos financieros en Norteamérica, frente al 36% en Europa Occidental, reflejando el impacto de invertir el ahorro frente a mantenerlo en cuentas con bajos intereses.
La IA, próxima fuente de riqueza y de nuevos riesgos
Allianz Research estima que los activos financieros globales podrían crecer alrededor de un 9% en 2026. A medio plazo, sin embargo, el escenario se vuelve más complejo ante un menor crecimiento económico, una inflación persistente, la fragmentación de la economía mundial y los elevados niveles de deuda pública.
Con el S&P 500 acumulando una subida cercana al 95% desde finales de 2022, una parte significativa del reciente aumento de la riqueza descansa sobre valoraciones elevadas y expectativas relacionadas con la inteligencia artificial. Según los cálculos de Allianz Research, una corrección del 25% del S&P 500 podría reducir en alrededor de 27 billones de dólares la riqueza de los hogares estadounidenses durante el año del impacto, equivalente a casi el 14% de su patrimonio neto total. Esta caída afectaría a la confianza y al consumo y empujaría a la economía estadounidense a la recesión.
El desarrollo de la IA plantea, además, una cuestión distributiva sobre quién participa de la riqueza generada por esta transformación.
Katharina Utermöhl, directora de Investigación Temática y de Políticas en Allianz Research
“La IA podría convertirse en el próximo gran motor de riqueza, pero la pregunta clave es quién tendrá participación en ella”. “A medida que la IA potencialmente desplace más la creación de valor hacia el capital, una mayor participación en los retornos de capital y políticas que ayuden a los trabajadores a adaptarse serán clave para que el dividendo de riqueza de la IA se reparta más ampliamente”.