Las aseguradoras españolas también migran su cartera hacia la deuda privada y el capital riesgo

BlackRock publica un nuevo estudio sobre las tendencias en asignación de activos de las aseguradoras a escala mundial

Según un nuevo informe encargado por BlackRock sobre aseguradoras con más de 6,2 billones de dólares en activos gestionados, estas compañías están protagonizando un notable desplazamiento hacia activos de deuda privada y private equity con el fin de diversificar y hacer frente a los riesgos que históricamente han lastrado sus negocios.

La capacidad de las aseguradoras de mantener la rentabilidad de sus carteras reviste una importancia vital para los tipos de productos que pueden ofrecer a los consumidores y para su capacidad de hacer frente a sus compromisos. En un contexto de crecimiento económico anémico, bajas rentabilidades en renta fija y una política monetaria acomodaticia, muchas aseguradoras están reestructurando su combinación de activos para poder gestionar sus obligaciones de manera efectiva. El estudio de BlackRock, realizado por la Economist Intelligence Unit, reveló que el número de aseguradoras con más de un 15% de activos privados en sus carteras se había cuadriplicado desde el 6% de hace tres años hasta el 26% actual, y se espera que este último porcentaje se duplique de nuevo hasta llegar al 46% en 2017. En el caso de España la cifra alcanzó el 78% este año y se espera que llegue al 80% en 2017.

David Lomas, responsable mundial de la unidad de gestión de activos de seguros de BlackRock, comenta que “hubo una época en la que la dinámica era comprar bonos por la mañana y descansar por la tarde. Sin embargo, las aseguradoras se enfrentan ahora a un contexto operativo mucho más complejo. Este estudio muestra que las aseguradoras se están viendo obligadas a realizar una gran migración hacia los mercados de capital privado con el fin de diversificar sus flujos de rentas y mantener su ROE”.

Asumir riesgos calculados

Las rentabilidades mediocres de los instrumentos tradicionales de renta fija están llevando a los inversores a subir peldaños en la escalera del riesgo. A escala mundial, una de cada tres aseguradoras pretende aumentar su exposición al riesgo en los próximos tres años, en comparación con el 15% que tiene intención de disminuirla. En España, la cifra de las aseguradoras dispuestas a asumir mayor riesgo llega al 70%. A nivel global, dentro de las dispuestas a asumir más riesgo, el 68% tiene intención de reinvertir o aumentar los beneficios de la inversión, mientras el 66% apunta a las ventajas de la diversificación que obtendrían.

Lomas añade: “El desafío de la renta fija es de sobra conocido, pero lo interesante es el nivel de convicción que los directores financieros muestran actualmente hacia valores como la deuda inmobiliaria y activos de infraestructuras. Las aseguradoras líderes del sector parecen estar mucho más cómodas invirtiendo en activos poco líquidos de mercados de deuda privada y private equity en busca de rentas periódicas. Básicamente, si se sube dentro del espectro del riesgo, se debe hacer de una manera calculada y con

un objetivo específico”.

Luis Martín, director de Ventas Retail e Institucional de BlackRock Iberia, añade que “las aseguradoras españolas no han sido ajenas a estas tendencias como lo demuestra el hecho de que un 70% de los encuestados reconociera su interés por los activos de deuda inmobiliaria y un 60% por el sector de infraestructuras”.

Iván Pascual, director de Ventas de iShares Iberia asegura que «el mercado español de ETFs ha registrado otro año excelente. En nuestro país, el crecimiento se ha visto impulsado porque cada vez un mayor número de inversores utilizan estos productos con diferentes objetivos en sus carteras. Y precisamente dentro del sector asegurador estamos viendo cómo las compañías de seguros han aumentado el uso de ETFs como vía para incrementar la exposición al mercado de renta variable de manera rápida y eficiente y también para obtener una mayor diversificación en sus carteras de renta fija».

Los desafíos de la migración

Según el estudio, reestructurar la cartera con el fin de lograr una mayor rentabilidad es complicado, ya que las aseguradoras deben evaluar e invertir en territorios inexplorados.

Dos quintos de las aseguradoras califican de desafío el escaso acceso a las oportunidades adecuadas y el mismo porcentaje muestra su preocupación con respecto al precio y la transparencia de los activos de los mercados de deuda privada y private equity. Un tercio de las aseguradoras tampoco están seguras de qué tratamiento darán las autoridades reguladoras a estos cambios en la asignación.

Lomas comenta que “las características de riesgo de estas inversiones son diferentes a las de los activos más tradicionales que las aseguradoras solían adquirir. La complejidad de llevar a cabo reasignaciones a activos de mercados de deuda privada y private equity puede ser todo un reto para los inversores pero, dado el potencial de beneficios y la protección frente a la inflación, así como las ventajas de la diversificación y el perfil de riesgo que pueden aportar a una cartera, este desafío puede valer la pena”.

El estudio

La Economist Intelligence Unit, en nombre de BlackRock, encuestó a 243 ejecutivos senior de compañías de seguros y reaseguros en todo el mundo con el fin de comprender cómo respondían ante las presiones que soportan sus carteras de renta fija y qué opinión les merecían las clases de activos de los mercados de capital privado, tales como los activos inmobiliarios y de infraestructuras, como oportunidad de inversión.

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