Trabajar en verano: cómo concentrarse y reducir el desgaste físico

Trabajar en verano: cómo concentrarse y reducir el desgaste físico

El bienestar laboral y la productividad dependen de pequeños ajustes para trabajar en verano con mayor concentración, hidratación y organización del tiempo.


Cada vez más expertos coinciden en que pequeños cambios en verano pueden tener un gran impacto sobre el bienestar y la productividad. Desde la alimentación hasta el cuidado de la piel, pasando por el entorno de trabajo o la importancia de relacionarnos con otras personas durante la jornada, estos son los diez consejos que recomiendan para trabajar mejor durante los meses de verano.

Empieza la jornada antes de que el calor empiece contigo

Siempre que sea posible, concentrar las tareas que requieren mayor atención durante las primeras horas del día permite aprovechar el momento de mayor frescura y reducir el desgaste físico y mental.

«En verano seguimos planificando el trabajo igual que en octubre, pero trabajamos en un contexto completamente distinto. Hace más calor, cambian las rutinas y cuesta más concentrarse. Adaptar la forma de organizar la jornada también forma parte de la productividad», explica Nieves Ramos Sánchez-Mateos, directora de Optimismus Coworking.

El café sigue siendo un aliado… pero mejor con agua

El café continúa siendo uno de los grandes rituales de la jornada laboral. Durante el verano es recomendable mantener una adecuada hidratación a lo largo del día y acompañar el café con agua, especialmente cuando las temperaturas son elevadas.

La farmacéutica y dietista-nutricionista Salena Sainz, fundadora de Naturae Nutrición, recuerda que no debemos esperar a tener sed para beber agua y recomienda hacerla más apetecible incorporando hielo elaborado con frutas, limón o infusiones.

“El café también representa un momento de pausa. Aprovechar esos minutos para levantarnos, beber agua, tomar una pieza de fruta y desconectar brevemente de la pantalla ayuda a recuperar energía y mejorar el bienestar durante la jornada”, añade Sainz.

Escoge un espacio pensado para trabajar

Trabajar desde cualquier sitio no significa que cualquier lugar sea adecuado para trabajar. La iluminación, la temperatura, el nivel de ruido, la calidad de la conexión, disponer de salas de reuniones o poder cambiar de ambiente durante la jornada influyen directamente en el rendimiento.

«El espacio en el que se trabaja influye directamente en la concentración, la creatividad, la motivación e incluso en la forma en que colaboramos con los demás«, explica Nieves Ramos.

Cada vez son más los profesionales y equipos que alternan el teletrabajo con espacios flexibles como Optimismus, que les permiten mantener la autonomía sin renunciar a un entorno preparado para trabajar.

El aire acondicionado también pasa factura… especialmente a la piel

Durante el verano pasamos de las altas temperaturas exteriores a oficinas o espacios con aire acondicionado durante buena parte del día.

La especialista en estética facial avanzada Abigail Arduan, fundadora de Centros Arduan, explica que «los ambientes cerrados y con climatización constante pueden alterar la función barrera de la piel, favoreciendo la pérdida de agua y haciendo que el cutis se vea más cansado de lo habitual».

En la misma línea, la doctora Amira Chehade, directora médica de NOVO Clinic, recuerda que la piel permanece expuesta durante horas al aire acondicionado, la luz azul de las pantallas o la radiación que atraviesa las ventanas. Por ello recomienda “reforzar la hidratación durante la jornada mediante productos ligeros como una bruma facial o reaplicando aquellos cosméticos que ayuden a mantener la piel confortable”.

Come para mantener la energía, no para sobrevivir a la tarde

Las comidas muy copiosas pueden aumentar la sensación de pesadez cuando las temperaturas son elevadas. La nutricionista Salena Sainz recomienda priorizar platos frescos y equilibrados, en los que las verduras y hortalizas tengan un papel protagonista junto a proteínas de calidad y grasas saludables.

También aconseja incluir alimentos ricos en vitamina C, antioxidantes y minerales como verduras de hoja verde, cítricos, frutos rojos, legumbres, frutos secos o yogur y kéfir dentro de una alimentación variada.

“El objetivo no es comer menos, sino mantener niveles de energía estables durante toda la jornada, evitando grandes altibajos de hambre y cansancio”, explica Sainz.

No trabajes ocho horas seguidas desde el mismo sitio

Uno de los errores más habituales consiste en pasar toda la jornada sentado exactamente en el mismo lugar. Cambiar de escenario para realizar una videollamada, trasladarse a una sala de reuniones, trabajar un rato desde una zona común o simplemente levantarse unos minutos ayuda a recuperar el foco.

«El cerebro también necesita cambiar de estímulo. Permanecer ocho horas exactamente en el mismo sitio termina generando fatiga mental. Poder cambiar de espacio durante la jornada mejora la creatividad y ayuda a recuperar la concentración», afirma la directora de Optimismus Coworking.

Levántate, camina y haz pausas de verdad

Las pausas no deberían limitarse a consultar el móvil. Los especialistas coinciden en que las pausas activas favorecen un mejor rendimiento y permiten retomar las tareas con mayor claridad mental. Caminar unos minutos, estirar las piernas o salir del puesto de trabajo ayuda a reducir la fatiga física y mental acumulada.

Rodéate de otras personas

El bienestar laboral también depende de las relaciones humanas. «Las personas no solo necesitan herramientas para trabajar; también necesitan sentirse conectadas. Compartir un espacio con otros profesionales favorece el aprendizaje informal, reduce la sensación de aislamiento y genera conversaciones que muchas veces terminan convirtiéndose en oportunidades profesionales. Ese componente humano también forma parte del bienestar laboral», explica Nieves Ramos.

En un momento en el que el trabajo híbrido se ha consolidado, muchos profesionales buscan combinar la tranquilidad para concentrarse con espacios donde puedan relacionarse de forma natural con otras personas.

No improvises las reuniones importantes

Aunque el verano cambie el ritmo de trabajo, las reuniones con clientes, proveedores o colaboradores continúan formando parte del día a día. Celebrarlas en un entorno tranquilo, bien climatizado, con buena conexión y una imagen profesional mejora tanto la experiencia como la percepción que transmitimos.

Recuerda que trabajar bien también significa sentirse bien

Durante años, la productividad se ha asociado únicamente al número de horas trabajadas. Sin embargo, hoy sabemos que también depende de factores como el descanso, la alimentación, la hidratación, el entorno o la posibilidad de desconectar durante la jornada.

«El futuro del trabajo no pasa solo por decidir cuántos días vamos a la oficina. Pasa por crear entornos donde las personas puedan concentrarse, colaborar, cuidar su bienestar y desarrollar su trabajo en las mejores condiciones posibles. Cuando el espacio acompaña, trabajar deja de ser únicamente una obligación y se convierte en una experiencia mucho más saludable y sostenible», concluye Nieves Ramos, directora de Optimismus.

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