Recomendaciones para mejorar la seguridad financiera de los trabajadores autónomos

Recomendaciones para mejorar la seguridad financiera de los trabajadores autónomos

Nationale-Nederlanden ofrece consejos para que los trabajadores autónomos mejoren su planificación financiera, creen un fondo de emergencia, refuercen su protección y preparen su jubilación.


Los trabajadores autónomos desempeñan un papel esencial en la economía española. Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, España cuenta con
3 420 468 trabajadores por cuenta propia, que representan el 15,9% de la población ocupada y generan un porcentaje similar del producto interior bruto (PIB) nacional.

Los autónomos deben afrontar directamente buena parte de los riesgos asociados a su actividad

Pero a diferencia de los trabajadores por cuenta ajena, los autónomos deben afrontar directamente buena parte de los riesgos asociados a su actividad profesional, desde unos ingresos que pueden variar hasta las consecuencias económicas de una enfermedad, una incapacidad o una interrupción temporal del trabajo. Por ello, contar con una planificación financiera que combine protección ante posibles imprevistos y ahorro a largo plazo puede contribuir a reforzar la estabilidad económica, mantener la continuidad de la actividad y afrontar el futuro con una mayor tranquilidad.

Nationale-Nederlanden comparte cinco recomendaciones para ayudar a este colectivo a reforzar su seguridad financiera y construir una estrategia adaptada a sus necesidades.

1. Analizar los riesgos y las necesidades económicas

El primer paso para desarrollar una planificación adecuada es conocer la situación financiera y valorar qué ocurriría si el autónomo tuviera que interrumpir temporalmente su actividad o perdiera su capacidad para generar ingresos.

Para ello, es recomendable analizar los gastos personales y profesionales, las obligaciones financieras, los préstamos o deudas existentes y el número de personas que dependen de los ingresos generados por la actividad. Una evaluación que permitirá identificar las necesidades de protección y establecer prioridades.

La protección financiera no está dirigida únicamente a las familias con hijos o a las personas que tienen una hipoteca. Cualquier profesional con responsabilidades económicas puede beneficiarse de soluciones que ayuden a reducir el impacto de situaciones inesperadas y a evitar que determinadas obligaciones recaigan por completo sobre familiares, socios o personas cercanas.

2. Crear un fondo de emergencia

La variabilidad de los ingresos es una de las principales características de la actividad por cuenta propia. Por este motivo, disponer de una reserva de liquidez puede aportar un mayor margen de maniobra ante una reducción de la facturación, un retraso en los pagos, una baja laboral o cualquier otra contingencia.

Por ejemplo, es una buena idea construir progresivamente un fondo de emergencia que permita cubrir varios meses de gastos personales y profesionales. Un colchón que debe contemplar tanto los costes fijos del negocio como las obligaciones económicas del autónomo.

Separar las finanzas personales de las profesionales y reservar de forma periódica una parte de los ingresos puede facilitar la creación de este fondo y contribuir a mantener una mayor estabilidad en los periodos de menor actividad.

3. Incorporar la protección dentro de la planificación financiera

La planificación financiera no consiste únicamente en hacer crecer el patrimonio, también implica anticipar posibles riesgos y establecer mecanismos que permitan afrontar situaciones adversas con una mayor seguridad.

Las soluciones de protección pueden ayudar a mantener la estabilidad económica ante contingencias que afecten a la capacidad de trabajar o generar ingresos. Antes de contratar un producto, resulta recomendable valorar el capital asegurado y comprobar si responde a las necesidades económicas reales, analizar el coste periódico y su encaje en el presupuesto, revisar la duración de la cobertura y conocer las posibilidades de adaptación a medida que cambian las circunstancias personales o profesionales.

Revisar las garantías incluidas en cada solución

Las coberturas pueden variar significativamente entre productos y contemplar elementos adicionales relacionados con la incapacidad, los accidentes, la hospitalización u otras contingencias. Conocer las exclusiones, los periodos de carencia y las condiciones aplicables permite tomar decisiones más informadas.

4. Planificar el ahorro para complementar la jubilación

La planificación del futuro económico es especialmente relevante para los trabajadores por cuenta propia. No olvidemos que la pensión pública de los autónomos puede ser hasta un 40% inferior a la de los trabajadores por cuenta ajena, por lo que complementar las prestaciones públicas mediante soluciones de ahorro a largo plazo puede contribuir a mantener una mayor estabilidad económica durante la jubilación.

Una estrategia de ahorro sostenida, iniciada con antelación y adaptada a la evolución de los ingresos, permite aprovechar mejor el horizonte temporal y construir progresivamente un patrimonio destinado a cubrir las necesidades futuras.

Nationale-Nederlanden pone a disposición de los autónomos el Plan de Pensiones de Empleo Simplificado para Autónomos, diseñado para complementar las prestaciones públicas y reforzar la planificación financiera a largo plazo.

El producto permite realizar aportaciones anuales de hasta 5 750 euros, un límite superior al de los planes de pensiones individuales, y ofrece ventajas fiscales dentro de los límites establecidos por la normativa vigente. Su estrategia de inversión combina renta fija y renta variable con el objetivo de mantener un equilibrio entre seguridad y potencial de rentabilidad.

El plan incorpora flexibilidad, ya que los derechos consolidados pueden recuperarse en determinadas circunstancias, como el desempleo de larga duración, una enfermedad grave o cuando hayan transcurrido diez años desde la realización de las aportaciones. También contempla las contingencias de jubilación, incapacidad, fallecimiento y dependencia.

5. Revisar periódicamente la estrategia financiera

Las necesidades de un autónomo pueden cambiar a lo largo de su trayectoria profesional. El inicio de una actividad, la incorporación de nuevos socios o empleados, el crecimiento del negocio, la contratación de financiación, la creación de patrimonio o los cambios en la situación familiar pueden hacer necesario revisar las decisiones adoptadas.

Es recomendable actualizar periódicamente el nivel de protección, el fondo de emergencia y los objetivos de ahorro para comprobar que siguen respondiendo a la realidad económica y profesional de cada persona.

Nationale-Nederlanden cuenta también con Contigo Autónomo, una solución integral que combina protección personal y familiar, cobertura ante bajas laborales, hospitalización y accidentes, así como servicios de ayuda y gestión para facilitar el día a día de los trabajadores por cuenta propia.

Diseñada para adaptarse a las diferentes etapas de la vida profesional, esta solución busca ofrecer respaldo ante imprevistos y contribuir a mantener la continuidad de la actividad en situaciones adversas.

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