La IA y el cambio climático encabezan los riesgos futuros ante la falta de preparación de las Administraciones

El Informe de Riesgos Futuros 2026 de Fundación AXA alerta de la vulnerabilidad ante la IA y el cambio climático y de la limitada preparación pública.

El Informe de Riesgos Futuros 2026 de Fundación AXA revela que el 75% de la población española se siente muy vulnerable ante los efectos negativos de la inteligencia artificial y el 86% ante el cambio climático. Solo el 1% de los expertos españoles considera que los poderes públicos están bien preparados para afrontar los riesgos asociados a la IA.

La inteligencia artificial (IA), el big data y el cambio climático figuran entre las principales preocupaciones de futuro, mientras que la capacidad de respuesta de las Administraciones Públicas se percibe como insuficiente. Así lo concluye el Informe de Riesgos Futuros 2026, elaborado por el Grupo AXA y presentado por Fundación AXA en la jornada «¿Estamos preparados para los riesgos del futuro?».

El estudio analiza los riesgos con mayor impacto potencial para las sociedades en un horizonte de cinco a diez años, a partir de 4.000 entrevistas a expertos de 62 países y 24.000 personas de la población general de 19 países.

Los resultados muestran diferencias entre las prioridades de los expertos y las de la ciudadanía, pero también una coincidencia: ambos colectivos consideran limitada la capacidad de los poderes públicos para afrontar los riesgos tecnológicos y climáticos.

La inteligencia artificial preocupa a los expertos y aumenta la vulnerabilidad percibida

Los riesgos relacionados con la IA y el big data ocupan el primer puesto entre las preocupaciones de los expertos españoles y mundiales. Sin embargo, la población española los sitúa en octava posición, pese a que el 75% afirma sentirse muy vulnerable ante sus posibles consecuencias negativas. El porcentaje supera en ocho puntos el registrado entre la población mundial, del 67%.

La percepción sobre la preparación institucional también refleja diferencias. Solo el 1% de los expertos españoles considera que los poderes públicos están bien preparados para afrontar los riesgos asociados a estas tecnologías, frente al 9% de los expertos a escala global.

Josep Alfonso, director general de Fundación AXA, destacó que la principal preocupación relacionada con la inteligencia artificial, tanto entre los expertos como entre la población general a escala mundial, se concentra en los riesgos éticos. Entre ellos figuran los derechos humanos, el uso indebido de los datos y los sesgos.

El cambio climático, principal preocupación de la población

El cambio climático ocupa la primera posición entre los riesgos que preocupan a la población española y mundial. Los expertos españoles lo sitúan en tercer lugar, mientras que los expertos globales lo consideran el segundo riesgo más relevante.

La vulnerabilidad percibida en España es elevada: el 86% de la población afirma sentirse muy vulnerable ante el cambio climático, frente al 77% de los expertos nacionales.

En cuanto a la preparación de las instituciones, únicamente el 4% de los expertos españoles considera que los poderes públicos están bien preparados para afrontar este riesgo. En el conjunto mundial, el porcentaje asciende al 13%.

Durante la presentación, Ángela Potenciano, jefa de Área de Riesgos Naturales de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, defendió la necesidad de trabajar desde una visión integral del riesgo para construir sociedades más preparadas y resilientes. También subrayó la importancia de los sistemas de alerta temprana en la gestión de las emergencias.

España destaca por la preocupación ante la división social

El informe identifica también una tendencia al alza de las tensiones sociales. El 31% de los expertos españoles considera que el país afronta una división social profunda, caracterizada por la pérdida de valores y aspiraciones comunes. Es el porcentaje más elevado de Europa, frente al 20% de los expertos europeos.

Entre la población general, la percepción de esta división alcanza el 22% tanto en España como en Europa. Estados Unidos registra los niveles más elevados entre los expertos, con un 50%, mientras que el porcentaje entre su población general se sitúa en el 32%.

Las desigualdades económicas y sociales aparecen entre los principales factores de esta fractura. Las mencionan el 56% de los expertos españoles y el 54% de los europeos. Entre la población general, los porcentajes son del 39% en España y del 44% en Europa.

Las divisiones políticas e ideológicas tienen todavía mayor peso. El 72% de los expertos españoles las señala como un factor de tensión, frente al 52% de los europeos. Entre la población general, las proporciones son del 50% y el 40%, respectivamente. España registra así los porcentajes más altos de Europa en ambos colectivos y, entre los expertos, el segundo más elevado del mundo, por detrás de Estados Unidos.

El tercer factor destacado es la difusión de información falsa y la polarización en las redes sociales. Esta circunstancia preocupa al 53% de los expertos españoles, frente al 47% de los europeos. Entre la población general, el porcentaje alcanza el 31% tanto en España como en Europa.

La tecnología también puede generar nuevas amenazas

El impacto de las tecnologías futuras en la gestión de riesgos divide las opiniones, aunque predomina ligeramente la percepción de que pueden generar nuevas amenazas.

Entre los expertos mundiales, el 53% considera que las tecnologías futuras supondrán riesgos adicionales, mientras que el 47% cree que contribuirán a reducirlos. En España, la proporción es del 58% frente al 42%.

Entre la población general, tanto en España como a escala mundial, el 53% percibe las nuevas tecnologías como una fuente de amenazas y el 47% confía en su capacidad para reducir los riesgos.

Durante el debate posterior a la presentación, Sonia Alda, directora del Máster de Estudios en Seguridad Internacional de la UNIR, advirtió de que la falta de confianza en la capacidad de las Administraciones Públicas puede incrementar la sensación de vulnerabilidad y miedo, además de alimentar la desinformación y la búsqueda de soluciones extremas.

Por su parte, Francisco Rey, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, defendió que los riesgos no deben abordarse desde una perspectiva fatalista, sino mediante actuaciones concretas que permitan reducirlos.

El informe plantea así un desafío para las instituciones y la sociedad: mejorar la preparación ante los riesgos tecnológicos, climáticos y sociales mediante la prevención, la gestión integral y una mayor capacidad de respuesta.

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