
La experiencia Sense Lab explora la relación entre respuestas fisiológicas, estímulos ambientales y personalización del bienestar en las empresas. La medición de la actividad cerebral, el pulso y el movimiento permite comprender la variabilidad de las respuestas fisiológicas en la oficina.
Cigna Healthcare ha presentado en el Congreso Factor Humano 2026, Sense Lab. Se trata de una experiencia inmersiva que permite conocer cómo responde cada participante al entorno que le rodea a través de los cinco sentidos.
La iniciativa utiliza una diadema inteligente que combina:
- Electroencefalografía (EEG).
- Fotopletismografía (PPG).
- Giroscopio.
- Acelerómetro.
Registra de forma pasiva y continua la actividad eléctrica cerebral, el pulso y el movimiento. A partir de estas variaciones, Sense Lab genera un resultado personalizado que permite identificar ante qué estímulos ha mostrado cada persona una mayor sensibilidad.
El participante recorre los cinco sentidos a través de diferentes experiencias sensoriales
Durante aproximadamente cinco minutos, el participante recorre los cinco sentidos a través de diferentes experiencias sensoriales.
- Con las gafas puestas, la vista y el oído entran en juego a través de un vídeo inmersivo. Comienza en un escenario tranquilo y evoluciona hacia situaciones cotidianas con una presencia creciente de movimiento, conversaciones, llamadas, notificaciones y ruido, antes de volver a un ambiente más calmado.
- A continuación, continúa el recorrido interactuando con diferentes texturas, olores y sabores que generan sensaciones contrastadas para trabajar el tacto, el olfato y el gusto. Mientras, la diadema continúa registrando sus señales fisiológicas.
Perfil sensorial personalizado con una puntuación global
Al finalizar la experiencia, cada participante recibe un perfil sensorial personalizado con
- Puntuación global sobre 100.
- El resultado obtenido en cada uno de los cinco sentidos.
- La identificación de aquel en el que ha mostrado una mayor sensibilidad.
Los resultados se calculan a partir de las variaciones fisiológicas registradas durante las distintas pruebas y una puntuación más alta indica una mayor sensibilidad ante los estímulos asociados a ese sentido, sin que esto implique una valoración positiva o negativa. De este modo, dos personas expuestas a los mismos estímulos pueden obtener resultados diferentes, ya que un mismo entorno no tiene por qué ser percibido de la misma manera por todos.
Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España
“Nuestro organismo procesa de forma continua la información que recibe a través de los sentidos y genera respuestas fisiológicas que pueden variar considerablemente de una persona a otra. Esa variabilidad es importante porque ayuda a explicar por qué un mismo estímulo puede resultar prácticamente imperceptible para alguien y generar una respuesta mucho más intensa en otra persona. Conocer mejor cómo reaccionamos ante el entorno puede ayudarnos a identificar aquellos factores que influyen en nuestro bienestar y a incorporar esta información a la prevención de una forma más personalizada”.
La presentación de Sense Lab en el Congreso Factor Humano traslada esta reflexión al ámbito de los recursos humanos. La experiencia permite incorporar el entorno y la percepción sensorial como elementos a tener en cuenta junto a ámbitos como la salud física y emocional, y avanzar hacia espacios de trabajo cada vez más centrados en las personas.