
Ferrer&Ojeda anuncia el nombramiento de Albert Ferrer como nuevo consejero delegado, culminando un proceso de sucesión planificado en la correduría de seguros.
Ferrer&Ojeda impulsa una nueva etapa con el relevo generacional en la dirección del Grupo
Albert Ferrer, miembro de la cuarta generación, es nombrado consejero delegado, culminando un proceso de sucesión planificado y de buen gobierno corporativo en la empresa familiar. Lluis Ferrer continuará como presidente.
Este relevo, que se hará efectivo el 1 de enero de 2027, representa un hecho natural en la historia del grupo con más de 125 años y es el resultado de un proceso de sucesión planificado desde hace años y desarrollado de forma progresiva con una visión compartida sobre el futuro de la organización.
La transición refleja la voluntad de garantizar la continuidad del proyecto empresarial y su independencia, combinando la experiencia y los valores que han acompañado al Grupo durante cinco generaciones con una nueva etapa de liderazgo, crecimiento y solidez.
Un relevo natural, fruto de una visión a largo plazo
El proceso ha contado con el compromiso y generosidad entre la tercera y la cuarta generación, y el respaldo del Consejo de Administración y Dirección de la compañía, poniendo siempre por delante los intereses de la empresa, de sus personas y de su futuro.
En su nueva etapa como presidente, Lluis Ferrer continuará vinculado a la estrategia y al desarrollo del grupo, aportando su experiencia, visión y conocimiento del sector, al tiempo que acompaña esta transición.
Una nueva generación para seguir creciendo
La llegada de la cuarta y quinta generación a la máxima responsabilidad ejecutiva abre una etapa que se afronta con ilusión, solidez y un profundo sentido de responsabilidad hacia el legado recibido. Albert Ferrer, como nuevo consejero delegado, cuenta con más de diez años de experiencia en puestos de dirección dentro del grupo y del sector asegurador, y con una trayectoria profesional de más de veinte años, desarrollada primero en consultoría estratégica y después como directivo en una empresa multinacional.
Albert Ferrer asume el liderazgo con el objetivo de seguir desarrollando el proyecto empresarial, reforzando la cultura y los valores que han definido la correduría, e impulsando su crecimiento, proyección y capacidad de adaptación a los nuevos retos del mercado.
«Asumo esta responsabilidad con una enorme ilusión y, sobre todo, con un profundo respeto por todo lo que han construido las generaciones anteriores, a las que solo puedo agradecer su confianza. En nombre de todos los que formamos la nueva generación, tomamos este relevo con el reto de seguir proyectando este legado, manteniendo nuestra esencia, e impulsando un futuro de crecimiento con una ambición responsable», señala Albert Ferrer.
«Uno de los mayores compromisos que tenemos quienes lideramos una empresa familiar es saber prepararla para el futuro. Este relevo es fruto de muchos años de trabajo, del acuerdo reforzado en nuestro Protocolo de Socios como empresa multi-familiar y plan estratégico. Me hace especialmente feliz poder dar este paso con la tranquilidad de saber que el proyecto está en buenas manos, con una nueva generación preparada y con experiencia que lidera con ejemplo, respeta y sobre todo sabe perfectamente lo que hace», destaca Lluis Ferrer.
Continuidad familiar y profesionalización del Grupo
El relevo se enmarca en la evolución del Grupo durante los últimos años, con el refuerzo de sus estructuras de gobierno corporativo, sus equipos directivos y su modelo de negocio. Con esta nueva etapa, Ferrer&Ojeda apuesta por combinar la estabilidad y la visión a largo plazo propias de una empresa familiar con una gestión moderna, profesional y orientada a la excelencia con el cliente.