La radiación ultravioleta también afecta a los ojos y puede provocar lesiones

La radiación ultravioleta también afecta a los ojos y puede provocar lesiones

La radiación ultravioleta también afecta a los ojos y puede causar irritación y lesiones como la queratitis actínica tras una exposición solar prolongada. La protección ayuda a prevenir daños oculares asociados a la exposición solar.


Aunque la protección solar suele centrarse en la piel, los ojos también están expuestos a la radiación ultravioleta y requieren medidas específicas para evitar molestias y lesiones asociadas a una exposición prolongada.

La radiación no llega solo cuando se mira directamente hacia el sol. También se refleja en superficies como el agua, la arena o el asfalto, lo que incrementa la exposición ocular incluso en situaciones cotidianas como caminar, conducir o practicar deporte al aire libre. Por ello, la protección de los ojos debe incorporarse a los hábitos preventivos habituales durante los meses de mayor luminosidad.

Emilio Dorronzoro, jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

“La radiación ultravioleta no se nota como una quemadura en el momento exacto de la exposición, pero puede irritar la superficie ocular y favorecer lesiones agudas como la queratitis actínica, una especie de quemadura de la córnea. También se relaciona con problemas acumulativos, como alteraciones en el cristalino o en la conjuntiva. La prevención debe empezar antes de que aparezca la molestia».

Entre los síntomas que deben llamar la atención se encuentran el enrojecimiento, la sensación de arenilla, el lagrimeo, la sensibilidad intensa a la luz, el dolor ocular o la visión borrosa tras una exposición solar prolongada. Estas señales no deben interpretarse como una simple irritación pasajera si son intensas, aparecen después de varias horas al sol o dificultan mantener los ojos abiertos.

“Uno de los errores más frecuentes consiste en elegir las gafas de sol solo por el color de la lente. Un cristal muy oscuro reduce el deslumbramiento, pero no garantiza protección frente a la radiación ultravioleta si no cuenta con un filtro adecuado. De hecho, unas gafas oscuras sin protección homologada pueden resultar especialmente problemáticas porque la pupila se dilata al recibir menos luz visible y el ojo queda más expuesto si la lente no bloquea la radiación UV”, señala Dorronzoro.

Recomendaciones para proteger la salud ocular

Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Hospitales recomiendan una serie de medidas para proteger la salud ocular durante los meses de mayor exposición solar:

• Elegir gafas con protección UV certificada

Conviene comprobar que indiquen protección 100 % frente a radiación UVA y UVB o filtro UV400. El marcado y la calidad óptica son más importantes que la oscuridad de la lente.

• Usar modelos que cubran bien el contorno del ojo

Las gafas envolventes o de tamaño adecuado reducen la entrada lateral de radiación, algo relevante en playa, piscina, montaña o actividades deportivas al aire libre.

• Complementar las gafas con sombrero o gorra de ala ancha

Esta medida ayuda a disminuir la radiación que llega desde arriba y reduce el deslumbramiento, sobre todo en las horas centrales del día.

• No confiarse en días nublados

La sensación de menor luminosidad puede llevar a relajar la protección, aunque parte de la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y sigue alcanzando la superficie ocular.

• Evitar el uso de lentillas como única barrera

Algunas lentes de contacto incorporan filtro UV, pero no cubren toda la superficie ocular ni los párpados. Por ello, no sustituyen a las gafas de sol.

“La protección ocular debe entenderse como un hábito cotidiano, no como algo reservado a la playa. Las personas con cirugías oculares recientes, antecedentes de enfermedad ocular, ojo seco, uso habitual de lentillas o tratamiento con fármacos fotosensibilizantes deben consultar qué medidas se ajustan mejor a su caso”, concluye el doctor Dorronzoro.

También te puede interesar: