
El mercado español de seguros W&I avanza hacia una mayor madurez, con más experiencia en reclamaciones, especialización profesional y nuevas prácticas de gestión de siniestros. Se amplían sus coberturas a transacciones corporativas inferiores a 100 millones de euros.
Los seguros de manifestaciones y garantías (W&I, por sus siglas en inglés), tradicionalmente vinculados a grandes operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A), están ganando terreno en transacciones de menor tamaño que hasta hace pocos años tenían un acceso limitado a estas coberturas. La reducción de precios, la mayor flexibilidad de las pólizas y la creciente especialización del mercado están favoreciendo esta expansión.
TRI Day Madrid, organizado por el despacho global Clyde & Co
La jornada reunió alrededor de 90 profesionales de aseguradoras, agencias de suscripción, brókers y despachos de abogados, que participaron en tres mesas de debate sobre la evolución del mercado de W&I, la gestión de las reclamaciones, el desarrollo del seguro fiscal y las perspectivas de estos productos en España y Latinoamérica.
Miguel Relaño, socio codirector de Clyde & Co en España
“El seguro de riesgos transaccionales era un producto muy especializado que se utilizaba para grandes operaciones. Hoy prácticamente se ha convertido en una herramienta habitual en cualquier operación de M&A”. Así, actualmente existen soluciones para transacciones inferiores a 100 millones de euros e incluso para compraventas de alrededor de un millón de euros o importes menores.
La competencia también ha impulsado una mayor flexibilidad en la suscripción y una ampliación de las coberturas. Durante la jornada se abordó cómo el mercado está ofreciendo soluciones para operaciones con estructuras societarias complejas, riesgos medioambientales o activos cuyo principal valor reside en la propiedad intelectual.
La inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel relevante
Su utilización permite automatizar tareas de análisis documental, agilizar la revisión de información y reducir los recursos necesarios para evaluar determinados riesgos. No obstante, se destacó que estas herramientas no sustituyen el criterio de los profesionales, cuya intervención sigue siendo fundamental para valorar los riesgos.
La expansión del W&I en España viene acompañada de una progresiva madurez del producto, que lleva aproximadamente una década presente en el mercado nacional y cuya utilización se ha extendido especialmente durante los últimos años.
El aumento de las notificaciones registrado durante los últimos ejercicios ha permitido acumular experiencia práctica sobre el funcionamiento de las pólizas y su capacidad de respuesta. Además, se ha constatado una mayor utilización de las notificaciones preventivas y una creciente especialización de los profesionales que intervienen en su tramitación.
Principales dificultades
- La acreditación de la relación causal entre el incumplimiento de una manifestación o garantía y el perjuicio económico sufrido.
- La cuantificación del daño.
Estas cuestiones adquieren especial complejidad cuando se plantean reclamaciones por lucro cesante o se utilizan múltiplos de valoración empresarial.
A ello se añaden las diferencias entre el derecho español y los sistemas jurídicos anglosajones de los que proceden muchas de estas pólizas. En este contexto, cobra relevancia el desarrollo de equipos especializados en España, capaces de gestionar las reclamaciones con un conocimiento directo del ordenamiento jurídico aplicable.
La jornada también puso de relieve la importancia de una comunicación fluida entre asegurados, corredores y aseguradoras desde las primeras fases del siniestro. La presentación de información precisa, la identificación de los posibles incumplimientos y la adecuada justificación de los daños son factores determinantes para facilitar su resolución.
En España no existen sentencias judiciales sobre reclamaciones derivadas de seguros W&I, una circunstancia que se explica, en parte, por la tendencia de las partes a resolver sus controversias mediante acuerdos y por el recurso frecuente al arbitraje.
El seguro fiscal gana terreno fuera de las operaciones de M&A
Otro de los asuntos centrales del encuentro fue la evolución del seguro fiscal, una solución que permite transferir a una aseguradora las consecuencias económicas de determinadas contingencias tributarias cuya materialización es incierta. Aunque inicialmente su contratación estaba estrechamente vinculada a operaciones de compraventa de empresas y fondos de inversión, su utilización está creciendo fuera del ámbito transaccional.
Este desarrollo responde, entre otros factores, a la búsqueda de mayor seguridad ante situaciones en las que pueden existir interpretaciones tributarias diferentes entre el contribuyente y la Administración. Sin embargo, para que una contingencia resulte asegurable, debe existir una posición jurídica técnicamente defendible y una delimitación suficientemente precisa del riesgo.
Los expertos hablaron también de la importancia de definir adecuadamente las coberturas, que pueden comprender la cuota tributaria reclamada, intereses, determinadas sanciones, gastos de defensa y, según las condiciones contratadas, mecanismos que eviten al asegurado adelantar fondos durante una controversia con la Administración.
El mercado español está comenzando a recibir las primeras reclamaciones derivadas de estas pólizas. La coordinación entre el contribuyente, sus asesores fiscales, el corredor y la aseguradora, junto con una delimitación clara de la contingencia cubierta, resulta especialmente importante para evitar conflictos durante la tramitación.
En conjunto, el TRI Day Madrid puso de manifiesto la madurez alcanzada por el mercado de seguros transaccionales en España. La evolución de las coberturas y la mayor especialización en la gestión de siniestros reflejan la capacidad del sector para adaptarse a las necesidades de las empresas y ofrecer soluciones cada vez más ajustadas a sus operaciones.