Un seguro de responsabilidad civil vigente no garantiza la cobertura de reclamaciones por hechos anteriores

Un seguro de responsabilidad civil vigente no garantiza la cobertura de reclamaciones por hechos anteriores

El cambio de póliza en el seguro de responsabilidad civil puede generar vacíos de cobertura si no se coordinan adecuadamente la retroactividad y los plazos de reclamación.


Una empresa puede encadenar dos seguros de responsabilidad civil sin dejar un solo día entre contratos y encontrarse con una reclamación que ninguno de los dos cubra. Una de las claves está en las cláusulas claim made, que vinculan la cobertura al momento en que se presenta la reclamación, dentro de los plazos y condiciones pactados, y no únicamente a cuándo ocurrió el hecho que la origina. Si estos criterios cambian al sustituir una póliza, pueden quedar responsabilidades del pasado fuera de cobertura.

Juan Antonio Belón, director de Siniestros de JHASA

Este riesgo resulta especialmente relevante en actividades en las que las consecuencias de un error pueden manifestarse años después, como los servicios profesionales, la construcción o la actividad sanitaria. Desde JHASA señalan que la revisión de una nueva póliza debe incluir cómo se enlaza con la anterior. «La continuidad en la contratación no siempre equivale a continuidad en la cobertura. Al cambiar de seguro, es fundamental comprobar qué ocurrirá si mañana llega una reclamación por un trabajo realizado hace años».

El pasado de la empresa también cuenta al cambiar de seguro

El problema puede surgir, por ejemplo, cuando la póliza anterior cubre reclamaciones recibidas durante su vigencia y la nueva solo contempla hechos ocurridos desde su entrada en vigor. En ese supuesto, una reclamación posterior al cambio por un daño anterior podría quedar fuera de ambas, según las condiciones pactadas. Por eso, comparar únicamente el precio, los límites de indemnización o las franquicias ofrece una visión incompleta de la protección.

Para evitar estos vacíos, conviene revisar hasta qué fecha se extiende la cobertura de hechos anteriores y si existe un periodo para recibir reclamaciones después del vencimiento. También es necesario comprobar cómo trata cada contrato los incidentes conocidos que todavía no han dado lugar a una reclamación formal y, cuando corresponda, comunicarlos a la aseguradora antes de finalizar la póliza.

«La revisión debe hacerse antes de cerrar el cambio, cuando todavía es posible negociar la retroactividad o una cobertura para reclamaciones posteriores. El objetivo es que las responsabilidades derivadas de la actividad de la empresa mantengan una protección coherente al pasar de un contrato a otro», concluye Belón.

La renovación del seguro de responsabilidad civil requiere, por tanto, revisar cómo encajan las condiciones del contrato que termina con las del que comienza. Desde JHASA recomiendan abordar esta revisión con antelación y con asesoramiento especializado, para que el cambio de póliza tenga en cuenta tanto la actividad futura como las responsabilidades que puedan derivarse de trabajos ya realizados.

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