Accidentes urbanos: cómo evitar que la calle nos mate



Cómo evitar accidentes urbanos

Las nuevas formas de transporte en las ciudades y el aumento del tráfico de flotas de reparto han aumentado el ratio de accidentes urbanos. Circular por la ciudad puede ser más peligroso que hacerlo por una autopista o autovía.

Según datos de 2017 de la Dirección General de Tráfico, casi la mitad del total de las víctimas mortales (el 46%) pertenece al grupo de usuarios vulnerables (408 en ciudad, del total de 837 vulnerables fallecidos). El 80% de los fallecidos en áreas urbanas son peatones, ciclistas y motoristas.

El 40% de los desplazamientos en ciudades son los del transporte de mercancías. El 10% corresponde a otros servicios como recogida de basuras o servicios postales.

¿Qué se puede hacer para ayudar a los conductores de flotas a circular con seguridad en las vías urbanas?

Uso de GPS. Situaciones de peligro en que pueden encontrarse los conductores, simplemente por no saber a dónde se dirigen, como frenadas bruscas para no saltarse la calle a la que se dirigen o meterse por una vía de sentido contrario pueden evitarse con un sistema GPS, lo que además, permite a los conductores concentrarse en la carretera y no en la navegación.

Previsión meteorológica. Las condiciones meteorológicas influyen en cualquier caso, pero en las zonas urbanas hay muchos más obstáculos: peatones, ciclistas, furgonetas de reparto. Es de vital importancia prestar atención al efecto meteorológico y a la distancia de frenado. Un sistema de prevención de accidentes y de detección de ángulos muertos puede suponer un enorme paso  para resolver estos desafíos.

Control de la fatiga. El cansancio, el sueño o la fatiga se suelen asociar como causa de accidente con los largos recorridos por carretera, pero la conducción urbana también se ve gravemente afectada por estos factores. Un estudio sueco sobre conductores de autobuses urbanos, publicado en 2016, mostró que el 19% de estos profesionales reconocía que luchaba por mantenerse despierto hasta dos o tres veces por semana mientras conducía. Casi la mitad de estos conductores tenía que luchar contra la somnolencia entre dos y cuatro veces al mes.

Capacitación sobre detección de ángulos muertos. Los vehículos grandes, como los autobuses urbanos, tienden a crear ángulos muertos más amplios. Es fundamental que los conductores profesionales estén debidamente capacitados para manejarlos. Con respecto a los giros a la izquierda, cabe destacar que se crean situaciones muy peligrosas cuando el pilar A del autobús crea un ángulo muerto que deja oculto a los peatones. Cuando entra en el ángulo de visión del conductor ya es demasiado tarde.

Sistemas de prevención de accidentes. Sistemas que ofrecen cinco funciones de seguridad, entre ellas, una alerta de distancia de seguridad y monitoreo. Tanto las alertas visuales como las sonoras están diseñadas para captar la atención de los conductores antes de que el siniestro se produzca. Integran también un sistema de detección de peatones, que monitoriza y controla constantemente los ángulos muertos de un vehículo y la trayectoria a recorrer, señalizando los peatones y/o ciclistas que entran en estas zonas peligrosas del vehículo e ignorando los objetos inanimados, para evitar falsas alarmas.

Un estudio piloto realizado por el Washington State Transit Insurance Pool (Grupo de Seguros de Tráfico del Estado de Washington), demostró que ninguno de los autobuses equipados con los sistemas de prevención de accidentes Mobileye Shield + ™ se vio involucrado en atropellos a peatones o ciclistas

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