
Los problemas de salud mental se consolidan como uno de los principales riesgos económicos globales, con un impacto que podría alcanzar hasta el 5% del PIB mundial en 2030 si no se abordan de forma temprana, según el informe The Value of Mental Health elaborado por Zurich Insurance Group.
El estudio advierte de que el impacto económico de los trastornos mentales comienza mucho antes de reflejarse en los sistemas sanitarios o en las cuentas públicas, afectando directamente a la productividad, el empleo y el bienestar social.
Un coste oculto que recae en familias y empresas
El análisis, realizado en seis países (Australia, Chile, Alemania, Malasia, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido), revela que gran parte del coste de la salud mental se sitúa fuera de los sistemas formales de protección.
En concreto, el impacto recae principalmente en:
- Personas afectadas
- Familias
- Empresas
Las pérdidas de productividad y bienestar superan ampliamente el gasto sanitario directo en salud mental, evidenciando un importante coste “invisible” para la economía.
Impacto en bienestar: hasta dos meses de vida saludable perdidos al año
Según el informe de Zurich Insurance Group, las personas con problemas de salud mental pierden entre 60 y 67 días de vida saludable al año.
A escala nacional, esto supone:
- Entre 0,3 y 2,9 millones de años de vida saludable perdidos por país
- Entre el 7% y el 14% del total de pérdidas de bienestar
Una carga comparable al impacto agregado de enfermedades como el cáncer.
Además, cuando los sistemas formales no responden con rapidez, el cuidado recae en el entorno familiar, alcanzando hasta 1.275 horas anuales de atención no remunerada.
Brecha laboral: el principal impacto económico
El mayor impacto económico no proviene de las bajas laborales, sino de la creciente brecha de empleo entre personas con y sin problemas de salud mental.
En algunos países:
- La diferencia de empleo alcanza el 29%
- Muchas personas abandonan el mercado laboral o no llegan a incorporarse
Este fenómeno se agrava cuando los trastornos aparecen en edades tempranas, afectando a:
- La inserción laboral inicial
- La formación de habilidades
- La trayectoria profesional a largo plazo
IA y automatización intensifican el riesgo
La transformación del mercado laboral, impulsada por la automatización y la inteligencia artificial, está elevando los requisitos de cualificación y reduciendo los empleos rutinarios.
Esto incrementa la vulnerabilidad de las personas con problemas de salud mental, haciendo aún más necesario:
- Intervenir de forma temprana
- Facilitar itinerarios laborales flexibles
- Reforzar la resiliencia en momentos clave de la carrera profesional
El papel de las empresas: actuar antes marca la diferencia
Alison Martin, CEO de Vida, Salud y Distribución Bancaria de Zurich Insurance Group, subraya que la actuación temprana es clave:
“Aproximadamente un tercio de los empleados que reciben apoyo temprano a través de los servicios de rehabilitación de Zurich pueden mantenerse en el trabajo, evitando abandonar el mercado laboral”.
El informe destaca que muchas intervenciones llegan tarde, cuando el problema ya ha derivado en absentismo o desconexión laboral.
Claves para reducir el impacto económico y social
El estudio identifica varias palancas para mitigar el impacto de la salud mental:
- Acceso más rápido a diagnóstico y tratamiento
- Programas de permanencia y reincorporación al trabajo
- Reducción de la carga sobre familias y empresas
- Integración de la salud mental en las estrategias corporativas
El mensaje es claro: actuar antes evita que problemas temporales se conviertan en exclusión laboral y social a largo plazo.