
La preparación, la actitud y la forma de comunicar la trayectoria pueden ser tan determinantes como la experiencia y la formación a la hora de afrontar un proceso de selección.
“Farmear aura” se ha convertido en una de las expresiones virales entre los más jóvenes. El término procede del lenguaje de los videojuegos y hace referencia a acumular carisma, seguridad o reconocimiento a través de determinadas acciones. Trasladado al mercado laboral, el concepto puede aplicarse a la capacidad de un profesional para proyectar confianza y credibilidad durante un proceso de selección.
Esa percepción no se construye únicamente durante la entrevista. Según Gi Group Holding, multinacional especializada en soluciones de recursos humanos, cada interacción con una empresa, desde el envío de la candidatura hasta el cierre del proceso, puede contribuir a reforzar o deteriorar la imagen profesional del candidato.
La clave, señala la compañía, no está en intentar proyectar una imagen perfecta, sino en ser auténtico, coherente y capaz de transmitir seguridad.
El “aura” profesional se construye antes de buscar empleo
La reputación profesional empieza mucho antes de que un candidato decida cambiar de trabajo. Las relaciones con compañeros, clientes y responsables, la manera de colaborar o la forma de afrontar diferentes situaciones contribuyen a crear una percepción que acompaña al profesional a lo largo de su trayectoria.
En este contexto, mantener activa la red de contactos también puede ayudar a reforzar esa reputación. Continuar en contacto con antiguos compañeros, participar en conversaciones relacionadas con el sector o ampliar progresivamente la red profesional permite mantener la trayectoria visible más allá de un proceso de selección concreto.
Las plataformas profesionales como LinkedIn también desempeñan un papel relevante. Las recomendaciones de antiguos compañeros o responsables aportan una valoración externa sobre las capacidades y logros del candidato y permiten trasladar al mercado laboral una reputación construida a lo largo del tiempo.
Cinco claves para ganar “aura” durante un proceso de selección
A la hora de afrontar un cambio de empleo, Gi Group Holding identifica varias prácticas que pueden ayudar a reforzar la candidatura.
1. Construir un relato profesional coherente
Antes de comenzar un proceso de selección conviene tener claras las razones del cambio y qué se busca en la siguiente etapa. Explicar los aprendizajes adquiridos y las expectativas de futuro resulta más eficaz que recurrir a respuestas genéricas como “busco nuevos retos”. También es recomendable evitar que el discurso se centre en las críticas al puesto o a la empresa actual.
2. Personalizar la candidatura
El primer contacto con la empresa también forma parte de la percepción que genera el candidato. Adaptar el currículum a cada oferta, destacar los logros y experiencias más relacionados con el puesto y mantener la coherencia entre el CV y el perfil de LinkedIn facilita que los responsables de selección identifiquen rápidamente el valor que puede aportar el profesional.
3. Preparar la entrevista
Conocer la actividad de la compañía, comprender las responsabilidades asociadas al puesto y preparar ejemplos concretos que permitan demostrar las competencias requeridas ayuda a afrontar la entrevista con mayor seguridad. La preparación también implica acudir con preguntas sobre el puesto, el equipo y las posibilidades de desarrollo.
4. Ser honesto sobre las propias capacidades
Intentar ofrecer siempre la respuesta perfecta puede resultar contraproducente. Reconocer que no se domina una determinada herramienta o que existe una carencia concreta puede transmitir más confianza que exagerar conocimientos o experiencias. La credibilidad, en este sentido, forma parte del “aura” profesional.
5. Cuidar todas las interacciones
La percepción del candidato no se limita a sus respuestas durante la entrevista. La manera de comunicarse con las personas implicadas en el proceso, la puntualidad, el seguimiento y la forma de gestionar posibles dificultades también contribuyen a construir su imagen profesional.
Los errores que hacen perder “aura”
Del mismo modo que determinadas conductas pueden reforzar una candidatura, otras pueden perjudicarla. Llegar a una entrevista sin conocer la empresa, exagerar conocimientos o responsabilidades, responder de manera excesivamente rígida o abandonar un proceso de selección sin comunicarlo son comportamientos que pueden deteriorar la percepción del candidato.
Para Gi Group Holding, la experiencia y la formación siguen siendo elementos fundamentales, pero la forma de presentar la trayectoria y relacionarse durante el proceso también influye en la decisión de los responsables de selección.
“Farmear aura” en el mercado laboral no significa convertirse en el candidato perfecto. Consiste en conseguir que la experiencia, las capacidades y la personalidad profesional se perciban de forma coherente, auténtica y creíble, generando confianza desde el primer contacto hasta el final del proceso.