
El acuerdo comercial UE-EE.UU. establece aranceles del 15% y 50%, generando incertidumbre en inversión y contratación de empresas europeas. La UE se enfrenta al reto de ser competitiva en nuevos mercados. Sus precios de exportación, más altos que los de competidores como China, dificultan el acceso. Sigue leyendo













