
El esfuerzo para comprar vivienda en España ha cambiado radicalmente en las últimas tres décadas. Si en los años 90 el principal obstáculo era asumir hipotecas con intereses superiores al 10% y cuotas que absorbían cerca del 40% o incluso el 50% del salario, hoy el problema se concentra en el acceso inicial: reunir el ahorro necesario para la entrada. Sigue leyendo