
El conflicto en Oriente Medio está teniendo un impacto creciente sobre la economía mundial. Según un análisis de Crédito y Caución, la guerra iniciada en Irán el pasado 28 de febrero ha desencadenado un efecto dominó que afecta al comercio internacional, los costes energéticos y las decisiones de inversión, con consecuencias directas sobre el crecimiento económico y la solvencia empresarial. Sigue leyendo













