
España sigue anclada en un modelo de jubilación que obliga a elegir entre trabajar o retirarse, sin apenas espacios intermedios, pese a que muchas personas podrían —y querrían— continuar activas de forma parcial. Esta es una de las principales conclusiones del nuevo informe del INSTITUTO SANTALUCÍA, órgano de reflexión del GRUPO SANTALUCÍA, titulado “La compatibilidad entre pensión y trabajo: avances y desafíos”. Sigue leyendo