
El sector asegurador se enfrenta a una de las transformaciones más ambivalentes de su historia reciente, la denominada “Paradoja de la IA”. Mientras las aseguradoras utilizan la Inteligencia Artificial para agilizar procesos y mejorar la experiencia del cliente, los ciberdelincuentes la han convertido en su arma más letal para sofisticar el fraude y vulnerar las defensas de las empresas. Sigue leyendo













