
Dormir bien, comer de forma equilibrada o desconectar mentalmente se están convirtiendo en hábitos cada vez más difíciles de mantener en un entorno marcado por la prisa constante. Este fenómeno, conocido como “síndrome de la vida ocupada”, refleja un patrón creciente de hiperactividad mental que impacta directamente en la salud física y emocional, según advierten expertos de Cigna Healthcare. Sigue leyendo