
Aunque el cuidado de la piel debe ser un hábito que se mantenga a lo largo de todo el año, este cambio de estación al otoño es una época en la que los esfuerzos por mantener la dermis en buen estado deben reforzarse. Los efectos de la bajada de las temperaturas pueden llegar a ser muy perjudiciales, sobre todo, para aquellas personas con pieles más sensibles como los niños y los mayores, explica Sanitas. Sigue leyendo













