
El estrés y la ansiedad tienen una influencia directa sobre los hábitos alimentarios de los españoles. Según el Estudio Sanitas de la Salud Bucodental 2026, el 72,1% de las personas que sufren niveles elevados de estrés reconoce recurrir a alimentos dulces o al picoteo entre horas como mecanismo para aliviar el malestar emocional, una proporción que prácticamente duplica la registrada entre quienes presentan bajos niveles de estrés (36%). Sigue leyendo